El Gobierno nacional expidió el Decreto 1446 de 2026, una norma que modifica las reglas de reparto de las tutelas presentadas contra actuaciones u omisiones del presidente de la República, según reportó el medio Análisis Urbano al reseñar el texto de la nueva disposición.
La tutela es el mecanismo constitucional previsto en el artículo 86 de la Carta para que cualquier persona reclame ante los jueces la protección inmediata de sus derechos fundamentales cuando considere que han sido vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de una autoridad pública, y en determinadas situaciones por particulares.
Antes de este decreto, las tutelas contra el presidente se repartían siguiendo las reglas generales del Código Procesal del trabajo y de la seguridad social en lo contencioso administrativo, que aplican a las demandas contra la Nación y sus entidades. Con el Decreto 1446 se reasignan esos criterios de reparto.
En la práctica, la norma redefine ante qué despacho judicial deben presentarse las acciones de amparo cuando van dirigidas contra el jefe del Estado, lo que busca concentrar el trámite en funcionarios con competencia específica para revisar los actos y decisiones del primer mandatario.
La disposición también impacta a los ciudadanos que pretendan cuestionar mediante tutela decisiones, decretos o actuaciones administrativas del presidente, pues ahora deberán radicar sus solicitudes en los juzgados que determine el nuevo reparto en lugar de hacerlo ante los jueces que venían conociendo esos procesos.
El cambio normativo ocurre en un contexto de debate sobre los alcances del control judicial a los actos del Ejecutivo. Aunque la tutela procede contra cualquier autoridad, su éxito depende del estudio que haga cada juez sobre la procedibilidad del amparo, la legitimación y la posible vulneración de derechos.
Para los abogados litigantes y los despachos judiciales, el decreto introduce un nuevo mapa de competencia que obligará a actualizar los criterios de reparto internos y los formularios de presentación de amparos, en especial en las ciudades donde se concentra el mayor número de tutelas contra el Gobierno nacional.
Analistas consultados por el medio que difundió la información advirtieron que la medida puede generar dudas sobre la independencia judicial, pues concentrar el conocimiento de estas tutelas en determinados despachos podría afectar la igualdad de acceso a la justicia de los ciudadanos.
El Gobierno deberá ahora divulgar los alcances prácticos del Decreto 1446 de 2026, precisar las reglas de transición para los procesos en curso y responder a los cuestionamientos de la academia y de los operadores jurídicos sobre la constitucionalidad de la nueva regla de reparto.
Por ahora, la entrada en vigencia del decreto abre un nuevo capítulo en la relación entre la Rama Ejecutiva y la Jurisdisdicción Contenciosa, en el que el análisis de constitucionalidad del texto y su impacto real sobre el acceso a la tutela serán seguidos de cerca por la opinión pública.
