Zion Hwang, un ciudadano de origen coreano avecindado en Colombia desde hace más de diez años, hizo público su pedido de acceder a la nacionalidad colombiana. El caso llamó la atención en redes sociales y medios de comunicación, donde su historia circuló como ejemplo de integración tras una larga permanencia en el territorio nacional.
El presidente Abelardo De La Espriella respondió directamente al reclamo y emitió una orden a la Cancillería para que revise la solicitud de Hwang. La reacción del jefe de Estado se conoció bajo la consigna de que quien lleva a Colombia en el corazón merece ser escuchado, según reportó Publimetro Colombia.
En Colombia, la Cancillería es la entidad encargada de tramitar los procesos de nacionalidad a través del Grupo Interno de Trabajo de Nacionalidad, adscrito a la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales. La ley establece distintas modalidades para adquirir la nacionalidad, que pueden incluir la residencia acreditada y otros requisitos legales que deben verificarse caso por caso.
El trámite de nacionalización exige, entre otros pasos, demostrar residencia legal en el país, acreditar medios de subsistencia, superar entrevistas y presentar documentación ante la autoridad competente. Cuando una solicitud proviene de alguien con más de una década de permanencia, el expediente suele acumular antecedentes laborales, fiscales y de convivencia que la Cancillería debe ponderar.
La intervención presidencial agrega presión política sobre un proceso que suele ser administrativo. Aunque el presidente no tiene facultad para conceder directamente la nacionalidad, su instrucción de revisar el caso puede acelerar la evaluación o pedir un concepto prioritario a las áreas técnicas de la Cancillería, según lo que establece la normatividad vigente.
El episodio también abre el debate sobre los criterios con los que el Estado colombiano otorga la nacionalidad. Algunos sectores han pedido reglas más claras y uniformes, mientras que otros defienden que cada solicitud se examine de manera individual para evitar tratamientos discrecionales.
Por ahora, Hwang queda a la espera de lo que resuelva la Cancillería tras la orden presidencial. El Gobierno no entregó públicamente un plazo específico para la revisión, pero el compromiso de estudiar el expediente ya quedó registrado como un pronunciamiento oficial del jefe de Estado.
