El rechazo proviene de organizaciones que agrupan a transportadores intermunicipales, quienes se oponen a la eliminación de la planilla de viaje ocasional, un documento que hoy utilizan los taxis para prestar servicios entre municipios vecinos sin necesidad de una autorización específica por cada trayecto. Según la fuente, el borrador de decreto contempla suprimir ese requisito, lo que, según los gremios, facilitaría la operación de los taxis en rutas intermunicipales.
La planilla de viaje ocasional funciona como un registro de control que las empresas de taxis expiden cuando un vehículo cubre un servicio fuera de su municipio de origen. Su propósito, de acuerdo con la normatividad vigente, es dejar trazabilidad del trayecto, del conductor y del usuario, y está regulada por el Ministerio de Transporte. Por eso su eliminación no es un asunto menor para los transportadores, que la consideran una herramienta de control y de competencia ordenada.
Los gremios argumentan que retirar la planilla abre la puerta a que vehículos que no están habilitados para transporte intermunicipal cubran esas rutas con mayor frecuencia. Esto, dicen, pondría en desventaja a las empresas legalmente constituidas y a los conductores formales, que deben cumplir requisitos técnicos, de seguros y de revisión distinto a los taxis urbanos. La preocupación central es la competencia desleal y la pérdida de pasajeros para los servicios intermunicipales autorizados.
El sector también señala un riesgo en materia de seguridad vial y ciudadana. Sin la planilla, sostienen los transportadores, se reduce el control sobre los vehículos que salen de su jurisdicción y se dificulta la verificación en operativos de tránsito en carretera. Las asociaciones piden que cualquier cambio en la regulación se discuta en una mesa de concertación con el Ministerio de Transporte, las empresas de taxis y los gremios intermunicipales, antes de que el decreto quede en firme.
El tema se inscribe en un debate de fondo que enfrenta a los taxistas con los aplicativos de transporte y con los propietarios de buses intermunicipales. Mientras los taxis piden ampliar su radio de operación para compensar la caída en la demanda urbana, los transportadores intermunicipales defienden su mercado regulado. La eliminación de la planilla, según la fuente, beneficiaría a los taxistas al flexibilizar su operación, pero los gremios consideran que el costo lo asumirían ellos y los usuarios.
El Ministerio de Transporte, según el reporte, no se ha pronunciado de manera oficial sobre los cuestionamientos al borrador. Las asociaciones de transportadores esperan que el Gobierno convoque una reunión antes de avanzar en la expedición del decreto. Mientras tanto, los gremios preparan comunicaciones formales y podrían solicitar audiencias en el Congreso para exponer su posición, según lo que recoge la fuente.
La discusión ocurre en un momento sensible para el sector transporte, golpeado por la reducción de pasajeros en rutas intermunicipales y por el alza en los costos de operación, como combustibles y peajes. Para los usuarios, el impacto potencial se traduce en mayor oferta de taxis en trayectos entre municipios, pero también en menos garantías de control sobre los vehículos y los conductores que cubren esos recorridos. El desenlace de la norma dependerá de la capacidad del Gobierno y los gremios para llegar a un acuerdo antes de su expedición.
Quedan varios puntos por definir: si el borrador se ajusta con los gremios, si se mantiene tal como está o si se archiva. También está pendiente la respuesta oficial del Ministerio de Transporte y la apertura de un espacio de diálogo técnico sobre la planilla, su trazabilidad y los mecanismos de control que la reemplazarían. La ciudadanía observa cómo se regula un servicio que usa a diario para movilizarse entre municipios.
