El rector de la Universidad de Córdoba, Jairo Torres Oviedo, rompió el silencio tras los señalamientos que el presidente Abelardo de la Espriella hizo en su contra durante una visita a Montería. En su respuesta, según Infobae, aseguró que no es “un impresentable” y defendió su trayectoria académica al frente de la institución.
Torres Oviedo afirmó que está dispuesto a que su gestión sea revisada por las autoridades competentes. Su pronunciamiento se produjo luego de que el presidente pusiera en duda su continuidad al frente de la universidad, una de las públicas más importantes de la región Caribe colombiana.
El cruce de declaraciones ocurrió en el marco de la visita presidencial a Montería, capital del departamento de Córdoba. En ese contexto, De la Espriella hizo referencias personales al rector, lo que motivó la respuesta pública de Torres Oviedo en defensa de su nombre y de su labor al frente de la alma mater.
La Universidad de Córdoba es una institución de educación superior pública con sede principal en Montería y presencia en otros municipios del departamento. Su rector es elegido por el Consejo Superior Universitario para períodos de cuatro años, según lo establece la normatividad vigente para las universidades estatales del país.
Más allá del episodio, el rifirrafe pone en primer plano la relación entre el Gobierno nacional y las universidades públicas regionales. Las casas de estudios superiores dependen en buena parte de transferencias del presupuesto nacional, y las decisiones del Ejecutivo suelen incidir en su estabilidad financiera y académica.
Infobae reportó que Torres Oviedo cuestionó los señalamientos personales del presidente y los calificó como injustificados. En su declaración, el rector insistió en que su hoja de vida y sus resultados al frente de la universidad hablan por sí mismos y rechazó que se ponga en entredicho su idoneidad sin un debido proceso.
El caso deja abiertas varias preguntas sobre el futuro de la rectoría. No se conocieron, hasta el momento, anuncios formales del Ministerio de Educación ni del Consejo Superior Universitario sobre evaluaciones o procesos disciplinarios contra Torres Oviedo, según losextractos disponibles de la fuente.
La situación también reaviva el debate sobre los mecanismos de control a los directivos de las universidades públicas. Mientras el rector pide que se revise su gestión por las vías institucionales, desde la Presidencia se han expresado dudas sobre su permanencia, un escenario que distintos sectores académicos suelen seguir de cerca.
Por ahora, la controversia queda centrada en el cruce de declaraciones entre el jefe de Estado y el rector. La fuente consultada no reporta nuevos pronunciamientos de otras instancias oficiales, y queda por verse si el asunto deriva en una investigación formal o en una decisión administrativa sobre la conducción de la universidad.
