AFP Factual, el proyecto de verificación de la agencia de noticias AFP, publicó un análisis en el que concluyó que la reducción de homicidios en Barranquilla presentada por el presidente Abelardo de la Espriella no coincide con los datos oficiales disponibles. La verificación fue retomada por distintos portales y medios digitales en Colombia.
El señalamiento se refiere a declaraciones del primer mandatario sobre los avances en materia de orden público en la capital del Atlántico. En su exposición, el presidente sostuvo que la ciudad registraba una baja en los índices de violencia homicida, un mensaje que suele acompañar la presentación de balances de seguridad en el país.
AFP Factual contrastó esas afirmaciones con las bases de datos públicas y concluyó que los números no respaldan el alcance de la reducción anunciada. El verificador no cuestionó la tendencia general, pero señaló que la magnitud y el periodo citados no corresponden con las cifras oficiales.
El chequeo se enmarca en la práctica de fact-checking que AFP Factual aplica a declaraciones de figuras públicas en América Latina y otras regiones. El propósito de estos análisis es medir si lo que afirman los funcionarios coincide con la información disponible en registros oficiales.
La ciudad de Barranquilla ha tenido variaciones en sus tasas de homicidio en el contexto del Caribe colombiano. Históricamente, la capital del Atlántico ha sido una de las ciudades donde las autoridades locales y nacionales concentran operativos y políticas de seguridad por su peso económico y demográfico.
El reporte de AFP Factual no descalifica en abstracto la política de seguridad del gobierno, pero sí plantea dudas sobre la precisión de los datos comunicados en ese momento puntual. La diferencia entre lo anunciado y lo registrado se vuelve relevante para medir el impacto real de las estrategias en curso.
Para los ciudadanos, la discusión sobre las cifras de homicidio tiene efectos prácticos en la confianza hacia las instituciones. Cuando los datos oficiales y los anuncios públicos no coinciden, se dificulta evaluar si la situación de seguridad mejora, empeora o se mantiene estable en una zona del territorio nacional.
El presidente Abelardo de la Espriella no se había pronunciado de forma pública sobre el chequeo de AFP Factual al cierre de esta nota. Queda por ver si la Presidencia o la oficina de comunicación presidencial entregan una respuesta con sus propias cifras o aclaran el periodo y la metodología que respaldan la afirmación original.
