El proyecto de reforma tributaria radicado por el Gobierno nacional incluye modificaciones a la tributación de bebidas alcohólicas con el fin de fortalecer el recaudo fiscal. La propuesta contempla aplicar una tarifa general de IVA del 19% a varios licores que hoy tienen un tratamiento distinto, según reportó Infobae.
De acuerdo con el texto, la cerveza quedó excluida de ese ajuste y mantiene el esquema que rige actualmente para esa bebida. La diferenciación entre cervezas y otros licores responde a criterios técnicos que el Ministerio de Hacienda ha sostenido en discusiones tributarias recientes, aunque el contenido exacto del articulado deberá ser revisado durante el trámite legislativo.
El proyecto introduce cambios en la base gravable y en la tarifa aplicable a productos como el whisky, el vodka, el ron y otras bebidas destiladas. El objetivo declarado por el Gobierno es cerrar brechas de evasión y homogenizar el tratamiento entre bebidas que, en la práctica, compiten en el mismo mercado pero tributaban de forma desigual.
Para los consumidores, la medida implicaría un aumento en el precio final de varios licores, ya que el IVA se traslada al comprador. Distribuidores, bares y restaurantes anticipan un posible ajuste en sus márgenes y en los precios de carta si la reforma avanza en el Congreso.
El sector licorero nacional, representado por la Federación Nacional de Departamentos y por productores locales, ha planteado en debates previos que un incremento del IVA puede incentivar el consumo de bebidas de origen ilegal o de producción artesanal no declarada. Esa advertencia aparece de forma recurrente en las discusiones sobre tributación de alcoholes en Colombia.
La reforma debe surtir su trámite en el Congreso de la República, donde las comisiones económicas debatirán el articulado. Si se aprueba en primer y segundo debate en cada cámara, el texto pasará a sanción presidencial. El calendario exacto dependerá del ritmo que le imprima el legislativo en las próximas semanas.
En el contexto fiscal colombiano, los impuestos al consumo de bebidas alcohólicas representan una fuente significativa de recursos para las entidades territoriales, dado que una parte de la tributación se transfiere a departamentos y municipios. Cualquier cambio en la tarifa de IVA impacta tanto las finanzas nacionales como los ingresos regionales.
La diferenciación entre cerveza y otros licores no es nueva en la legislación colombiana. Históricamente, la cerveza ha tenido un régimen especial que incluye el impuesto al consumo y una tarifa de IVA propia, mientras los destilados se rigen por la tarifa general del impuesto sobre las ventas.
Queda pendiente conocer el texto definitivo del articulado, las ponencias que se radiquen en el Congreso y las observaciones de los ministerios de Hacienda y de Comercio. También se esperan reacciones de los gremios licoreros, de los consumidores y de los gobiernos locales, que dependen en buena medida de estos tributos.
