La iniciativa contempla gravar los vehículos híbridos con una tarifa de IVA del 19%, la misma que se aplica a los automóviles de combustión tradicional. Hoy estos vehículos, al contar con un componente eléctrico, tributan a una tarifa reducida del 5%, lo que los hace más accesibles frente a las opciones a gasolina y diésel.
Según el extracto publicado por ABC Economía, la propuesta hace parte de la discusión de la reforma tributaria y proyecta efectos en el recaudo para 2027. El medio no detalla en el fragmento disponible el monto estimado de la mayor recaudación ni el articulado específico, por lo que el impacto fiscal preciso aún debe contrastarse con el texto radicado.
Los vehículos híbridos combinan un motor de combustión interna con uno eléctrico y se venden en Colombia como una alternativa intermedia entre los carros convencionales y los totalmente eléctricos. Su menor tarifa de IVA fue establecida como un incentivo para promover tecnologías más limpias y para reducir el consumo de combustibles fósiles en el parque automotor.
De aprobarse el cambio, los híbridos dejarían de tener ese diferencial frente a los vehículos a gasolina, que ya tributan al 19%. Esto reduciría su ventaja relativa en precio y podría alterar las decisiones de compra de hogares y empresas que venían optando por esta tecnología por su menor carga tributaria inicial.
Para el consumidor, el efecto inmediato sería un alza en el precio final de los modelos híbridos, ya que el IVA se traslada al valor de venta. En un mercado donde varios analistas han señalado que la electrificación total avanza con limitaciones por la poca cobertura de puntos de carga, los híbridos han servido como puente tecnológico, por lo que un encarecimiento podría frenar su adopción.
El sector automotor y los importadores son actores directamente interesados en la medida, pues el segmento híbrido representa una parte creciente de las matrículas nuevas en los últimos años. Gremios del sector suelen ser consultados durante los debates de reformas tributarias para evaluar el impacto sobre las ventas y la inversión.
En el plano ambiental, el tratamiento preferencial a los híbridos buscaba incentivar vehículos con menores emisiones de CO₂ y mejor eficiencia energética. Eliminar ese beneficio, según voces del sector y de organizaciones ambientales, iría en dirección contraria a las metas de descarbonización del transporte, aunque el Gobierno podría argumentar que la prioridad fiscal justifica el ajuste.
La reforma hace parte de un paquete más amplio de ajustes tributarios que el Ejecutivo suele acompañar con argumentos de sostenibilidad de las finanzas públicas y de cumplimiento de la regla fiscal. En ese contexto, la unificación de tarifas de IVA para vehículos se presenta como una medida de simplificación y de aumento de la base gravable.
Queda pendiente conocer el texto definitivo del articulado, las excepciones que se incluyan y el calendario de transición, si lo hay, antes de que la propuesta se convierta en ley. También se espera la postura del Ministerio de Hacienda y de las comisiones económicas del Congreso durante el trámite legislativo.
Por ahora, el dato confirmado es el señalado por ABC Economía: la reforma tributaria propone pasar el IVA de los vehículos híbridos del 5% al 19% y proyecta un recaudo adicional hacia 2027. Cualquier valoración sobre su conveniencia económica o ambiental se conocerá a medida que avance el debate.
