La escultura conocida como la ‘Paloma de la paz’, obra del maestro Fernando Botero, fue retirada de la Casa de Nariño. La pieza había sido donada por el artista al Estado colombiano como gesto posterior a la firma del acuerdo de paz de 2016, según reportó la Revista Semana.
El retiro de la obra se dio en los días previos a la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República. La salida de la escultura marca un cambio visible en la decoración de la sede del Ejecutivo, donde tradicionalmente se exhiben piezas de artistas colombianos.
La ‘Paloma de la paz’ tiene un valor simbólico ligado al proceso de negociación entre el Gobierno nacional y las FARC, que culminó con los acuerdos firmados en Cartagena en noviembre de 2016. Botero entregó la obra al Estado como un aporte al escenario de reconciliación que se abrió tras el fin de las negociaciones en La Habana.
Fernando Botero, fallecido en 2023, fue uno de los artistas colombianos con mayor reconocimiento internacional. A lo largo de su carrera donó obras a espacios públicos del país, entre ellas esculturas que se encuentran en plazas y avenidas de Bogotá y otras ciudades. La paloma formaba parte de ese conjunto de piezas entregadas al patrimonio nacional.
La Casa de Nariño, sede del Ejecutivo colombiano, alberga una colección de arte que incluye pinturas, esculturas y piezas de distintos artistas. El retiro de una obra donada es un hecho inusual y suele llamar la atención por el peso simbólico que tienen las piezas exhibidas en la residencia presidencial.
Hasta el momento no se ha informado de manera oficial el destino de la escultura ni el sitio al que será trasladada. Tampoco se ha precisado si la decisión de retirarla corresponde a un protocolo de transición entre gobiernos o a una determinación específica de las autoridades salientes.
El hecho ocurre en un contexto de transición política: Abelardo de la Espriella asume la Presidencia en un momento en el que el Estado colombiano atraviesa un nuevo ciclo en la implementación de los acuerdos de paz. La presencia o ausencia de piezas ligadas a ese proceso en la casa presidencial suele ser leída como un mensaje sobre las prioridades del nuevo Gobierno.
Organizaciones culturales y ciudadanos han expresado en redes sociales preguntas sobre el paradero de la obra y sobre los criterios que se aplican en los cambios de decoración durante los relevos presidenciales. El tema abre un debate sobre el patrimonio artístico y el simbolismo de las piezas que se exhiben en las sedes oficiales.
La Revista Semana reportó el hecho y será la fuente de referencia para conocer los detalles adicionales que surjan en los próximos días, en particular el destino final de la ‘Paloma de la paz’ y las explicaciones oficiales sobre su retiro de la Casa de Nariño.
