La ceremonia de posesión del presidente Abelardo de la Espriella costará alrededor de 900 millones de pesos más que la de Gustavo Petro en 2022, según reveló Valora Analitik. El medio publicó el desglose del presupuesto asignado para el evento y los rubros en los que se distribuirán los recursos.
La posesión presidencial es la ceremonia en la que el ganador de las elecciones asume formalmente la Jefatura del Estado ante la Nación. En Colombia se realiza ante el Congreso de la República, en una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes, y suele incluir actos protocolarios, invitados nacionales y extranjeros y logística de seguridad.
El aumento de casi 900 millones de pesos respecto a la ceremonia de 2022 llamó la atención porque las posesiones presidenciales suelen tener una estructura similar: acto solemne en el Capitolio, intervenciones del presidente saliente y del entrante, y un programa cultural o social complementario. Una diferencia de ese tamaño entre una y otra obliga a revisar en qué se concentran los nuevos rubros.
Para los ciudadanos, el dato tiene implicaciones directas. Se trata de recursos públicos ejecutados en una sola jornada, sin contraprestación en servicios. En un contexto de discusión sobre el tamaño del Estado y la austeridad, las cifras de las ceremonias oficiales suelen compararse con partidas de inversión social o gasto corriente.
El gasto protocolar en la Rama Ejecutiva ha sido objeto de debates recurrentes. Cada cuatro años, la organización de la transición presidencial moviliza varias entidades: la Casa Militar, el Ministerio del Interior, la Presidencia de la República y la alcaldía del lugar donde se realiza el acto principal, entre otras. El rubro suele contemplar logística, producción del evento, seguridad y atenciones a invitados.
Valora Analitik publicó además el detalle de los rubros en los que se ejecutará el dinero. Aunque el medio no reprodujo cifras exactas en el extracto disponible, señaló que el presupuesto incluye conceptos asociados a la producción del evento, la seguridad y la atención protocolar. La publicación permite a los ciudadanos revisar línea por línea en qué se invertirán los recursos públicos.
La reacción en medios y redes se centró en comparar el monto con el de posesiones anteriores y con el presupuesto de otras ceremonias oficiales, como las de ministerios y altos funcionarios. Sectores de opinión han cuestionado que el costo supere al de la ceremonia de 2022 en un escenario de restricciones fiscales. Otros han defendido que la organización de un acto de esa magnitud requiere una logística particular.
La posesión está prevista en el marco del inicio formal del período constitucional del nuevo presidente. Una vez jura ante el Congreso, Abelardo de la Espriella queda investido como Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa, según lo establece la Constitución. A partir de ese momento comienza a ejercer las funciones ejecutivas.
Queda pendiente conocer el desglose completo que entregue el Gobierno y las respuestas oficiales sobre por qué cada rubro creció respecto a la ceremonia de Petro. También falta precisar si habrá financiación con aportes del sector privado, una práctica que se ha discutido en transmisiones anteriores. El seguimiento de la ejecución presupuestal será una de las claves para evaluar el nivel de transparencia de la jornada.
