Un tribunal revocó la orden judicial que obligaba al presidente Abelardo de la Espriella a presentar disculpas públicas por los actos religiosos que se realizaron durante la ceremonia de posesión. La medida también cobijaba al presidente del Senado, Honario Henríquez, según informó El Heraldo.
La decisión deja sin efecto el fallo que había sido impuesto en primera instancia, en el que se ordenaban las excusas públicas por considerar que la ceremonia incluyó componentes de contenido religioso en un acto oficial del Estado. Con la revocatoria, ni De la Espriella ni Henríquez deberán cumplir esa exigencia.
El origen del caso estuvo en una acción judicial que cuestionaba la inclusión de elementos religiosos en la posesión presidencial, un evento de carácter oficial y protocolario. La Corte Constitucional y distintos organismos del Estado han reiterado en distintas ocasiones que Colombia es un Estado laico, lo que ha motivado debates recurrentes sobre el alcance de las expresiones religiosas en actos públicos.
Para los demandantes, la celebración de actos religiosos en una posesión presidencial podía interpretarse como un respaldo oficial del Estado a una confesión determinada, lo que contradice el principio de neutralidad religiosa previsto en la Constitución. Ese principio establece que las autoridades públicas no deben promover ni favorecer religión alguna en el ejercicio de sus funciones.
Con la revocatoria, el tribunal concluyó que no era procedente mantener la orden de disculpas públicas, aunque la noticia no detalla los argumentos jurídicos específicos del fallo. La fuente consultada se limita a reportar la decisión y la identidad de los funcionarios inicialmente cobijados por la orden.
El caso reabrió el debate sobre los límites entre la libertad religiosa y el carácter laico del Estado colombiano. En Colombia, la Constitución de 1991 consagra tanto la libertad de cultos como la separación entre las instituciones estatales y las confesiones religiosas, y ese equilibrio ha sido objeto de pronunciamientos en distintas sentencias de las altas cortes.
En la práctica, las ceremonias de posesión presidencial suelen incluir elementos protocolarios como el juramento ante la Biblia o la asistencia de líderes religiosos, prácticas que han sido cuestionadas en el pasado por sectores que defienden una separación más estricta entre el Estado y las iglesias.
Por ahora, la decisión del tribunal cierra este capítulo judicial, aunque no impide que se presenten nuevas acciones sobre el mismo tema. El fallo tampoco fija, según la información disponible, una doctrina obligatoria de alcance general sobre los actos religiosos en las posesiones presidenciales, por lo que la discusión podría volver a repetirse en futuros relevos de mando.
La revocatoria de la orden significa que De la Espriella y Henríquez no tendrán que emitir el pronunciamiento público de disculpas que les había sido ordenado. El expediente vuelve a quedar sin la medida cautelar que pesaba sobre ambos funcionarios, según reportó El Heraldo.
