Ricardo Valencia, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), rompió el silencio tras ser declarado insubsistente por la Presidencia de la República, en decisión firmada por el presidente Abelardo de la Espriella. El exfuncionario aseguró públicamente que, durante su paso por la entidad, no encontraba anomalías que motivaran su salida.
La declaratoria de insubsistencia es una facultad del Ejecutivo para desvincular a servidores públicos de libre nombramiento y remoción sin que medie motivación disciplinaria. En el caso del Dane, la dirección del organismo forma parte de ese grupo de cargos de manejo directo por parte del Gobierno nacional.
El Dane es la entidad encargada de producir las estadísticas oficiales del país. Entre sus publicaciones más relevantes están las cuentas nacionales, el índice de precios al consumidor y las proyecciones de población. Por eso, los cambios en su dirección suelen generar atención sobre la continuidad técnica de las mediciones y los cronogramas de difusión.
Según el extracto disponible, Valencia vinculó su pronunciamiento a declaraciones previas que habría hecho sobre su gestión. El reporte no incluye detalles sobre fechas, ni sobre los argumentos técnicos o administrativos que habría presentado la Presidencia para adoptar la decisión.
El episodio se inscribe en una práctica habitual al inicio de los períodos presidenciales, cuando los nuevos gobiernos renuevan los equipos directivos de las entidades adscritas y vinculadas. Esa rotación suele incluir a ministerios, superintendencias, agencias y organismos técnicos como el Dane.
Para la ciudadanía, la relevancia del hecho radica en que las cifras producidas por el Dane inciden en decisiones económicas, sociales y de política pública. Inversiones, asignaciones presupuestales, índices de pobreza y mediciones de inflación dependen, en buena medida, de la información que publica esa entidad.
Hasta el momento, el reporte no recoge reacciones de otros sectores, como gremios, academia o veedurías ciudadanas, frente a la salida de Valencia. Tampoco se menciona quién asumirá la dirección del Dane de manera inmediata ni el proceso de transición que se seguirá.
Queda pendiente conocer los argumentos oficiales que sustentaron la declaratoria de insubsistencia, así como los compromisos del Gobierno sobre la continuidad de las publicaciones estadísticas y sobre el perfil del nuevo director de la entidad.
La situación deja abiertas preguntas sobre la independencia técnica del Dane, la transparencia en los nombramientos por libre designación y el calendario de las próximas entregas de datos oficiales a la opinión pública.
