Estados Unidos confirmó la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, una decisión que el Gobierno colombiano esperaba revertir tras varios meses de gestiones diplomáticas. El anuncio llega en medio de la presión bilateral por las cifras récord de cultivos de coca y producción de cocaína de los últimos años.
Según informó El Tiempo, el Gobierno estadounidense no varió su determinación, pero sí reconoció que Colombia está mejorando en la lucha contra las drogas. Ese reconocimiento matiza una decisión que, en la práctica, deja al país en el mismo grupo de naciones que no cumplieron con los compromisos antinarcóticos durante el último año.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, se pronunció sobre el fallo y pidió mirar la decisión como parte de un proceso gradual. "Todo es un proceso, todo toma tiempo", declaró el jefe de la cartera política, según recogió El Tiempo en su publicación.
La descertificación no implica sanciones automáticas, pero sí condiciona la relación con Washington. Estados Unidos puede retener parte de la cooperación antinarcóticos, votar en contra de créditos de organismos multilaterales y condicionar otros apoyos bilaterales, en un momento en el que Colombia atraviesa una crisis fiscal.
Para el Gobierno colombiano, el reto central es reducir los cerca de 220.000 hectáreas de cultivos de coca que registran las mediciones internacionales, una cifra que se disparó desde 2022. La estrategia oficial combina erradicación forzosa, sustitución voluntaria y operaciones contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El reconocimiento de avances por parte de Washington puede abrir la puerta a una futura certificación si las cifras se sostienen. Sectores del Gobierno han insistido en que la política de paz urbana, las capturas de cabecillas y la incautación de cargamentos de cocaína han mejorado los indicadores durante 2025.
El pronunciamiento de Lara se suma al de otros funcionarios que han defendido la política de seguridad como un proceso de largo aliento. En el Congreso y en los gremios se debate si la descertificación golpeará la inversión, el turismo y la cooperación militar en los próximos meses.
Queda pendiente la entrega del próximo reporte anual del Departamento de Estado, que volverá a evaluar los compromisos asumidos por Colombia. Hasta entonces, el Gobierno colombiano seguirá buscando restablecer la certificación, ahora con el aval parcial de que Washington ve progresos verificables en la lucha contra el narcotráfico.
