Rodrigo Lara Restrepo, excongresista colombiano, se perfila como próximo ministro de Justicia en el gobierno que encabezará Abelardo de la Espriella, según informó Infobae. El nombre toma fuerza en la etapa de formación del gabinete, antes de la posesión presidencial.
De confirmarse el nombramiento, Lara ocuparía la misma cartera que dirigió su padre, Rodrigo Lara Bonilla, en 1984, cuando fue asesinado por orden del entonces jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar. La conexión familiar con uno de los episodios más recordados de la guerra contra el narcotráfico le da al eventual nombramiento un peso simbólico y político difícil de pasar por alto.
El excongresista ya tuvo un papel concreto en la transición. Actuó como puente para que De la Espriella se reuniera por primera vez con los presidentes de las altas cortes, un paso clave en la articulación entre el Ejecutivo y el sistema judicial, según reportó la fuente.
El Ministerio de Justicia es la dependencia del Estado encargada de formular y ejecutar la política criminal, Penitenciaria y de derechos humanos, además de servir de enlace entre el gobierno y la Rama Judicial. Su titular suele participar en los debates sobre reforma a la justicia, seguridad ciudadana y política de drogas.
La posible llegada de Lara Restrepo se inscribe en una cartera con antecedentes sensibles. Su padre fue uno de los primeros funcionarios de alto perfil muertos en el marco de la arremetida del narcotráfico contra el Estado a mediados de los años ochenta, un hecho que marcó la agenda de seguridad y justicia de las décadas siguientes.
Hasta ahora no se conoce un pronunciamiento oficial del equipo de transición de De la Espriella que confirme la designación. El proceso de conformación del gabinete suele mantenerse en reserva hasta pocos días antes de la posesión presidencial, y los nombres que circulan pueden cambiar.
En el sector justicia, la expectativa gira en torno a qué línea seguirá el nuevo gobierno en temas como la política de sometimiento de estructuras criminales, el funcionamiento del sistema penitenciario y la relación con la Fiscalía y las cortes. La elección del ministro dará señales sobre esas prioridades.
La ciudadanía estará atenta al próximo anuncio formal. La confirmación del nombre cerraría una de las piezas del gabinete y abriría el debate sobre el perfil técnico y político que requerirá la cartera en el nuevo periodo de gobierno.
Queda pendiente conocer si el presidente electo ratifica la información divulgada por Infobae y cuál será la postura de los presidentes de las altas cortes, con quienes De la Espriella ya tuvo su primer encuentro gracias a la gestión de Lara, según la fuente.
