Durante una homilía en Santander, un sacerdote lanzó cuestionamientos a sus feligreses y se refirió al presidente Abelardo de la Espriella con la frase “caminando entre cadáveres: toca es plomo”, de acuerdo con el reporte de Infobae.
El extracto de la fuente indica que la reflexión del religioso fue compartida con los asistentes al sermón y que usuarios identificados como afines a Abelardo de la Espriella calificaron al sacerdote como “el cura petrista” a raíz de sus palabras.
En Colombia, los sermones católicos suelen ser espacios de exhortación moral y, en ocasiones, de reflexión sobre la realidad nacional. El uso de imágenes fuertes durante una homilía no es habitual en la liturgia, por lo que la frase pronunciada llamó la atención más allá del ámbito religioso.
El episodio se produce en un contexto de alta polarización política en el país, donde las declaraciones de figuras con influencia social, incluidos líderes religiosos, suelen ser replicadas y debatidas en redes sociales y medios de comunicación.
Para los seguidores de Abelardo de la Espriella consultados por la fuente, la intervención del sacerdote fue leída como una crítica directa al presidente. La etiqueta de “cura petrista” sugiere que los usuarios vincularon sus palabras con posturas de oposición al gobierno.
La Diócesis de Socorro y San Gil, que tiene jurisdicción sobre buena parte de Santander, no aparece mencionada en el extracto de Infobae. Tampoco se conoce una pronunciamiento oficial de la Conferencia Episcopal sobre este caso particular a partir de la información disponible.
El hecho ocurre en un departamento donde la presencia de comunidades católicas es amplia y donde las homilías suelen congregar a feligreses de zonas urbanas y rurales. Las declaraciones de los sacerdotes, cuando tocan temas políticos, suelen generar debate entre los asistentes.
Según Infobae, no se reportaron acciones judiciales ni administrativas derivadas del sermón. El caso se mantiene en el terreno del debate público y de las redes sociales, sin que la fuente registre reacciones formales del Gobierno nacional.
Queda por ver si la Diócesis local emite algún comunicado sobre la conducta del sacerdote durante la homilía y si el episodio reabre el debate sobre los límites de la participación de los religiosos en la discusión política partidista en Colombia.
