El Gobierno nacional informó que Salvatore Mancuso dejó de ejercer como gestor de paz en el país, según reportó Infobae. Con esa decisión, queda sin efecto la figura que le había sido asignada al exjefe paramilitar hace poco más de dos años.
Mancuso había sido designado como gestor de paz en agosto de 2023, a través de la resolución 244 expedida por el Gobierno. El propósito de esa designación era que su conocimiento y su trayectoria dentro de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia aportaran al diseño de procesos de desarme colectivo de grupos armados ilegales.
La figura de gestor de paz es un instrumento contemplado en el ordenamiento colombiano para que personas vinculadas a antiguas estructuras armadas contribuyan a la construcción de rutas de desmovilización. En la práctica, quienes ostentan esa condición pueden participar en mesas de diálogo y en actividades orientadas a la desarticulación de organizaciones armadas, bajo condiciones fijadas por el Gobierno.
Mancuso fue uno de los comandantes más reconocidos del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, agrupación paramilitar que se desmovilizó parcialmente a mediados de la década pasada dentro del proceso de Justicia y Paz. Tras su regreso al país, ocurrido en 2024, quedó bajo custodia del Estado mientras avanzaban compromisos judiciales en su contra en Colombia y en Estados Unidos.
La terminación de su rol como gestor de paz lo regresa al estatus de compareciente dentro de los procesos que enfrenta por los crímenes cometidos durante su etapa al mando de estructuras paramilitares. Ese tránsito implica que sus aportes a eventuales procesos de desarme dejan de canalizarse a través de la figura que ahora se le retira.
Para las víctimas de los grupos paramilitares, la noticia reabre el debate sobre el alcance real de los gestos de colaboración con la justicia. Mancuso enfrenta decenas de investigaciones por massacres, desplazamientos forzados y otros hechos que el sistema penal colombiano todavía no ha cerrado de manera definitiva.
En materia de seguridad, la salida de Mancuso del rol de gestor de paz ocurre en un momento en el que el país busca fórmulas para reducir la presencia de grupos armados ilegales en varias regiones. Expertos y organizaciones internacionales han insistido en que la sostenibilidad de cualquier proceso depende de la articulación entre los comparecientes, las víctimas y el Estado.
Según la fuente, fue el propio Gobierno nacional el que confirmó que Mancuso ya no ostenta esa condición, aunque Infobae no detalla en el extracto las razones específicas ni el trámite administrativo mediante el cual se tomó la decisión. Por ahora no se conoce un pronunciamiento público del exparamilitar sobre el particular.
Queda pendiente esclarecer si la terminación de la figura abre el camino para su expulsión del país o para que continúe purgando penas en Colombia. También se mantiene abierta la expectativa sobre si Mancuso seguirá prestando algún tipo de colaboración en investigaciones por paramilitarismo en el marco de la Justicia y Paz.
