El expresidente Juan Manuel Santos dirigió un mensaje al actual jefe de Estado, Abelardo de la Espriella, en el que le solicitó preservar la implementación del acuerdo de paz suscrito entre el Gobierno colombiano y las FARC en 2016. El llamado se conoce en un momento sensible para el proceso, que atraviesa su fase de implementación más extensa y con varios puntos aún pendientes.
Según el reporte de Vanguardia, Santos defendió los avances alcanzados hasta ahora por el acuerdo y respaldó de manera explícita la labor de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, el tribunal creado por el mismo acuerdo para investigar y sancionar los crímenes del conflicto armado. El exmandatario también agradeció a las víctimas y a los firmantes por haber mantenido su compromiso con la construcción de paz.
El acuerdo de paz firmado en Cartagena el 26 de septiembre de 2016 puso fin a más de cinco décadas de confrontación entre el Estado colombiano y las FARC. Su implementación contempla seis puntos: reforma rural integral, participación política, fin del conflicto, solución al problema de las drogas ilícitas, acuerdo sobre las víctimas y mecanismos de implementación y verificación.
La JEP, pieza central del punto cinco del acuerdo, ha adelantado macrocasos sobre secuestros, reclutamiento de menores, falsos positivos, violencia sexual y el asesinato del líder social Luciano Romero. La jurisdicción fue pensada como un modelo de justicia transicional que ofrece sanciones restaurativas a quienes reconozcan responsabilidad, a cambio de verdad, reparación y garantías de no repetición.
La solicitud de Santos ocurre mientras diversas organizaciones sociales y la Misión de Verificación de la ONU han señalado retos persistentes en la implementación, entre ellos la seguridad de los excombatientes, la reincorporación económica y la entrega efectiva de tierras a campesinos. Sectores políticos han pedido a los distintos gobiernos no frenar lo ya construido.
Para los ciudadanos, la implementación del acuerdo tiene efectos concretos en territorios que durante décadas sufrieron el peso del conflicto armado. La presencia estatal, la sustitución de cultivos de uso ilícito, las vías terciarias y los programas de reincorporación dependen en buena parte de que la política pública asociada al acuerdo mantenga su rumbo presupuestal y su voluntad política.
El llamado del exmandatario también se inscribe en un debate más amplio sobre el rol de los expresidentes en la defensa de los acuerdos firmados durante sus mandatos. Santos, Premio Nobel de Paz 2015 junto al líder de las FARC Timochenko, ha sido una de las voces más activas en recordar que el proceso cuenta con respaldo internacional, incluido el sistema integral de verificación.
Queda por verse cómo responde el Gobierno de De la Espriella a este mensaje. Hasta ahora, según lo reportado por Vanguardia, el pronunciamiento del expresidente fija una agenda de expectativa sobre la continuidad de políticas, recursos y voluntad institucional para sostener lo firmado hace casi una década.
