El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, anunció un paquete de medidas económicas de urgencia para hacer frente a lo que calificó como un grave estado financiero del país. Según el reporte del diario El Tiempo, el jefe de Estado responsabilizó de manera directa a su antecesor, Gustavo Petro, por el deterioro de las finanzas públicas.
De La Espriella afirmó que la administración anterior comprometió diez billones de pesos en el curso de una sola semana. Esa cifra, señalada por el presidente, fue presentada como evidencia del ritmo de gasto con el que, a su juicio, se habría manejado el erario en los últimos días del gobierno previo.
El pronunciamiento incluyó además una advertencia sobre el nivel de endeudamiento del Estado. El presidente sostuvo que el país quedó en una situación financiera crítica y utilizó una expresión fuerte: aseguró que "saquearon al país", según registró El Tiempo en su cobertura.
El anuncio de medidas de urgencia abre la puerta a decisiones administrativas y tributarias que se conocerán en los próximos días. Aunque el presidente no détailló públicamente cada una de las disposiciones, el tono del mensaje anticipa un giro en la política económica del nuevo gobierno.
En el plano institucional, las declaraciones del jefe de Estado se producen en un momento sensible para las finanzas del país. El debate inmediato gira en torno a si el Gobierno Nacional recurrirá a decretos de emergencia o si tramitará sus propuestas por el camino legislativo ordinario.
La ciudadanía seguirá de cerca el contenido de las medidas, dado que su impacto potencial recae sobre sectores como la inversión pública, el empleo y el acceso a crédito. Hasta ahora, las afirmaciones del presidente descansan en su propio diagnóstico, mientras que la administración de Petro no ha respondido, según el extracto disponible.
Voceros económicos y analistas consultados por distintos medios han recordado que el nivel de deuda y el déficit fiscal han sido motivos de debate durante los últimos años en Colombia. Cualquier ajuste que se adopte en este contexto tendrá consecuencias sobre la calificación de riesgo y sobre la confianza de los inversionistas extranjeros.
Por ahora, la atención se centra en la expectativa de conocer el alcance real de las medidas de urgencia y en la respuesta del gobierno anterior a las acusaciones formuladas por De La Espriella. El Tiempo reportó la declaración como parte de su seguimiento a las decisiones del nuevo Ejecutivo.
