El debate sobre la cotización por horas en Colombia volvió al centro de la conversación pública luego de los pronunciamientos cruzados entre la viceministra de Trabajo, Sandra Milena Muñoz, y el exministro de la misma cartera, Ángel Custudio Cabrera, según reportó Caracol Radio. Ambos expusieron sus diferencias sobre el alcance real de la medida y la forma en que podría afectar a los trabajadores del país.
La cotización por horas ha sido uno de los puntos más sensibles de la reforma laboral impulsada durante el gobierno de Gustavo Petro. La propuesta contempla que los trabajadores con jornadas parciales o por horas puedan afiliarse al sistema de seguridad social, pagando proporcionalmente por el tiempo efectivamente laborado. La idea ha sido presentada por el Ejecutivo como un mecanismo para reducir la informalidad.
Desde el sector liderado por Abelardo de la Espriella, las críticas se han enfocado en el impacto fiscal y en la viabilidad operativa del modelo. La controversia gira en torno a si este esquema realmente ampliaría la cobertura pensional o, por el contrario, generaría cargas administrativas adicionales para empleadores y trabajadores.
Sandra Milena Muñoz defendió los alcances de la reforma y sostuvo que la cotización por horas representa una oportunidad para miles de colombianos que hoy laboran sin protección social. Según la funcionaria, el diseño normativo permitiría ajustar los aportes sin afectar la sostenibilidad del sistema, aunque reconoció que el proceso requiere ajustes técnicos.
Por su parte, Ángel Custudio Cabrera manifestó reparos concretos al mecanismo. El exministro cuestionó que la propuesta termine beneficiando principalmente a los empleadores al reducir el costo de la seguridad social por hora trabajada, y advirtió sobre el riesgo de que los trabajadores acumulen menos semanas cotizadas a lo largo de su vida laboral.
La discusión se produce en un contexto donde la reforma laboral ya atravesó varios debates en el Congreso y enfrenta diversos escenarios judiciales. El alcance de la cotización por horas se mantiene como uno de los artículos más discutidos, con gremios, centrales obreras y expertos divididos sobre sus efectos prácticos.
El tema reviste especial relevancia para los millones de trabajadores colombianos que laboran en sectores como comercio, servicios domésticos, gastronomía y plataformas digitales. Para ellos, la posibilidad de cotizar por horas podría significar el primer acceso formal a salud, pensión y riesgos laborales, aunque las condiciones exactas dependen del reglamento que se expida.
Mientras el Ministerio de Trabajo defiende la implementación gradual de la medida, las voces críticas como la de Cabrera piden revisar el articulado antes de su entrada en vigencia. El próximo paso será conocer los decretos reglamentarios y las mesas técnicas que definirán los porcentajes de cotización, los topes de jornada y los mecanismos de fiscalización.
La controversia llega además en un año clave para el país, con la figura del presidente Abelardo de la Espriella adquiriendo protagonismo en la esfera nacional y nuevos actores políticos fijando posición sobre el rumbo de las reformas sociales. El pulso entre Muñoz y Cabrera ilustra cómo la reforma laboral sigue generando divisiones dentro y fuera del gobierno.
