El Senado de la República aprobó que la ceremonia de posesión del presidente Abelardo de la Espriella se realice en Cali, según informó La Opinión. Con la decisión, el acto protocolario queda formalmente autorizado para celebrarse fuera de la capital del país.
El lugar escogido para la jornada es la Arena USC, un escenario deportivo y de eventos de la Universidad Santiago de Cali. Hasta ahora, las posesiones presidenciales en Colombia se habían celebrado en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, sede tradicional del poder político desde el siglo XIX.
La aprobación en el Senado responde a la necesidad de dar luz verde a un cambio de sede para un acto de esa naturaleza. En Colombia, la posesión del jefe de Estado está regulada por la Constitución y ante el Congreso, por lo que cualquier modificación del lugar habitual requiere el aval del legislativo.
La elección de Cali como sede introduce un elemento regional en una jornada que suele estar centrada en el orden nacional. La ciudad es la tercera más poblada del país y es la capital del Valle del Cauca, una región con peso económico y político en el occidente colombiano.
La Universidad Santiago de Cali, anfitriona del evento, es una institución de educación superior privada con presencia de varias décadas en la ciudad. Su Arena USC tiene capacidad para miles de asistentes y se ha usado para conciertos, ferias y eventos deportivos de gran formato.
La medida implica un reto logístico para las autoridades, porque Cali queda a unos 460 kilómetros por carretera de Bogotá. Eso obliga a coordinar el desplazamiento del nuevo presidente, de los miembros del Congreso, del gabinete y de los invitados especiales, además del dispositivo de seguridad.
Para la ciudadanía vallecaucana, la decisión significa que podrá presenciar en su territorio un acto central de la vida institucional. En la práctica, habitantes de Cali y municipios cercanos no tendrán que viajar a la capital para acompañar el momento en que el nuevo gobierno asume el mando.
La aprobación en el Senado abre la puerta a que se convoque a la ciudadanía a acompañar la ceremonia. También deja varios pendientes logísticos, como la fecha definitiva, el dispositivo de seguridad y la organización de los espacios para autoridades, prensa e invitados en la Arena USC.
