El presidente electo Abelardo de la Espriella entregó este anuncio en el primer empalme regional que su equipo realizó en Cúcuta, según reportó Infobae. En ese escenario, el próximo jefe de Estado planteó que los congresistas colombianos no seguirán cumpliendo el papel de puente entre mandatarios locales y departamentales con el Ejecutivo nacional.
La intermediación política ha sido durante décadas una práctica habitual en el Congreso colombiano. Senadores y representantes costumam canalizar solicitudes de alcaldías y gobernaciones ante ministerios y entidades del orden nacional, gestionar partidas y acompañar la gestión territorial. Su eliminación formal representaría un cambio en la manera como se tramitan proyectos y recursos entre los niveles de gobierno.
La propuesta fue recibida de inmediato por voces críticas dentro del propio Legislativo que está por posesionarse. El senador electo por el Centro Democrático Rafael Nieto Loaiza respondió de manera directa al presidente electo, al considerar que la medida desconoce el papel que cumple el Congreso en la relación con las regiones.
Nieto Loaiza aseguró, en palabras recogidas por Infobae, que el presidente electo se equivoca al plantear esa ruta. Para el senador electo, las bancadas cumplen una función de enlace legítimo entre las necesidades territoriales y la oferta institucional del Estado, función que, a su juicio, no puede sustituirse por completo con dependencias del Ejecutivo.
La declaración abre un debate temprano sobre el modelo de articulación entre el Gobierno nacional y los territorios. Alcaldes ygobernadores dependen en buena medida de trámites presupuestales, proyectos de inversión y decisiones ministeriales que suelen gestionarse con apoyo del legislador de la región, por lo que cualquier modificación en esa dinámica será seguida con atención desde los mandatarios locales.
El episodio se inscribe en la fase de empalmes regionales que adelanta el equipo de transición, una etapa previa a la posesión presidencial en la que se recogen insumos de los distintos territorios y se socializan prioridades de gobierno. Cúcuta, fronteriza con Venezuela, fue la sede escogida para abrir esta ronda, lo que da una señal sobre la atención que la nueva administración proyecta para la zona.
Por ahora, la anunciada eliminación de la intermediación política figura como una directriz del presidente electo, aunque falta definir su alcance operativo. No se conoce aún si la medida se traducirá en instrucciones formales a ministerios y entidades descentralizadas, o si hará parte de un decreto o proyecto de ley que el nuevo Gobierno radique en los primeros meses.
Lo que queda sobre la mesa es la relación entre el Ejecutivo entrante y un Congreso en el que el Centro Democrático y otras bancadas cuestionaron de entrada la propuesta. La respuesta de Nieto Loaiza sugiere que la discusión se trasladará al Capitolio, donde cualquier decisión sobre los canales entre regiones y Gobierno nacional tendrá que surtir el debate legislativo correspondiente.
