El senador estadounidense Bernie Moreno, nacido en Colombia y naturalizado norteamericano, confirmó que no asistirá a la ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto. El dato fue recogido por el diario El Tiempo, que consultó directamente al legislador sobre su ausencia.
Moreno, que representa al estado de Ohio en el Senado de Estados Unidos, mantuvo vínculos visibles con Colombia durante el pasado proceso electoral. Según el extracto de El Tiempo, estuvo presente en las elecciones del país, un hecho que evidenció su interés en la política colombiana más allá de su labor legislativa en Washington.
La ausencia del senador ocurre en un contexto sensible para la relación bilateral. Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia y un actor clave en temas de seguridad, lucha contra el narcotráfico y cooperación judicial. Por eso, la presencia de figuras norteamericanas en la transmisión de mando suele leerse como una señal de respaldo o de distancia diplomática.
Hasta el momento, el gobierno de transición y el equipo del presidente electo no han informado públicamente sobre la lista completa de invitados internacionales confirmados para la ceremonia. La Casa Blanca tampoco ha anunciado si enviará una delegación oficial, dato que suele comunicarse en los días previos a la toma de posesión.
Para la opinión pública colombiana, las ausencias y presencias en este tipo de actos no pasan desapercibidas. A lo largo de las últimas décadas, los jefes de Estado y altos funcionarios estadounidenses han asistido de manera regular a las posesiones presidenciales en Bogotá, aunque con niveles distintos de representación según el momento político.
El caso de Bernie Moreno tiene un componente adicional: se trata de un político nacido en Colombia que llegó al Senado de Estados Unidos en enero de 2025. Su trayectoria lo ha convertido en una figura observada de cerca por la diáspora colombiana en Norteamérica, y sus pronunciamientos sobre el país suelen tener eco en ambos lados de la frontera.
La decisión de no asistir podría responder a razones logísticas, a la coincidencia con actividades legislativas en el Senado o a consideraciones políticas que el legislador no hizo públicas. El Tiempo señaló que el propio Moreno ofreció una explicación, pero el extracto consultado no detalla los motivos exactos de la inasistencia.
Queda por verse qué otros congresistas y funcionarios norteamericanos confirman o descartan su presencia en la ceremonia del 7 de agosto. La composición de la delegación extranjera suele comunicarse en los días previos y suele interpretarse como un termómetro de las relaciones diplomáticas que el nuevo gobierno buscará consolidar.
