La solicitud fue hecha por senadores del Centro Democrático, partido de oposición que en otras legislaturas ha defendido la exploración de hidrocarburos no convencionales. Según la fuente, los congresistas pidieron al presidente Abelardo de la Espriella activar el fracking como respuesta a la disminución de las reservas nacionales de gas y petróleo.
El fracking, también llamado fracturamiento hidráulico, es una técnica de extracción que permite recuperar gas y petróleo atrapados en formaciones rocosas de baja permeabilidad. En Colombia su uso ha estado sujeto a restricciones regulatorias y a debates ambientales desde hace varios años, y ha dividido a sectores políticos, académicos y ambientales.
Los senadores advirtieron que el país enfrenta una crisis energética marcada por el descenso de las reservas. El gas natural es un combustible clave para la generación eléctrica, la industria y el uso residencial en millones de hogares colombianos, por lo que una caída sostenida en las reservas puede traducirse en mayor dependencia de importaciones o en ajustes de precios.
El llamado se dirige de manera directa al primer mandatario, lo que lo convierte en un pronunciamiento político sobre la orientación de la política minero-energética del nuevo gobierno. De la Espriella no se había pronunciado de forma pública sobre el tema, según la nota de Noticias RCN.
En el sector energético colombiano conviven dos visiones: quienes promueven técnicas no convencionales para asegurar el autoabastecimiento, y quienes piden avanzar con más rapidez hacia fuentes renovables. La decisión sobre el fracking toca ambos frentes y tiene efectos sobre la inversión extranjera, las comunidades en zonas de extracción y las metas ambientales del país.
Para la ciudadanía, el debate tiene repercusiones prácticas en la tarifa de energía, en la seguridad del suministro de gas domiciliario y en la dinámica económica de regiones productoras. También es un tema sensible en municipios donde la actividad extractiva genera empleo pero también preocupaciones ambientales y sociales.
La petición de los congresistas deja abierta la pregunta sobre qué hará el gobierno nacional frente al agotamiento de las reservas. Si el Ejecutivo decide abrir la puerta al fracking, tendrá que definir condiciones regulatorias, contratos y zonas habilitadas. Si decide mantener las restricciones, deberá plantear cómo se sustituirá el volumen de hidrocarburos que dejan de producir los campos convencionales.
Por ahora, la solicitud queda como un insumo político en el arranque de la administración De la Espriella. La fuente no detalla si hubo respuesta del Gobierno ni de otros actores del sector, por lo que el desenlace de esta discusión queda pendiente en las próximas semanas.
