Senadores del Pacto Histórico, partido de oposición, confirmaron que no asistirán a la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia. La decisión fue comunicada públicamente y recoge un rechazo que el partido venía expresando desde antes del resultado electoral, según reportó Infobae.
El fundamento del rechazo, según el extracto de la fuente, se apoya en dos ejes. El primero son las objeciones sobre la nacionalidad del presidente electo, un tema que ha sido debatido en laarena pública y que los legisladores del Pacto Histórico ponen en el centro de su argumentación. El segundo eje es la preocupación por lo que califican como un supuesto retroceso democrático en Colombia.
El Pacto Histórico es la colectividad de izquierda que agrupa a varios de los senadores que fueron oposición al gobierno anterior. Su decisión de no asistir a una posesión presidencial es un hecho inusual en la tradición política colombiana, donde la transición entre mandatarios suele contar con la presencia de todas las bancadas, incluso las disidentes.
Como parte de su anuncio, los senadores indicaron que convocarán a espacios de resistencia pacífica. La fórmula, según la fuente, implica que la oposición no descarta manifestarse públicamente en las calles durante o después de la jornada de posesión, en ejercicio del derecho a la protesta que reconoce la Constitución.
La decisión se da en un contexto de alta polarización política. La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia estuvo marcada por una campaña disputada y por cuestionamientos que sectores de la oposición plantearon desde el inicio, incluyendo los relativos a su nacionalidad, los cuales, según Infobae, forman parte de las objeciones reiteradas por el Pacto Histórico.
Para los ciudadanos, el anuncio significa que la ceremonia de posesión se desarrollará sin la presencia formal de una bancada que representa un sector significativo del electorado. También anticipa que los primeros meses del nuevo gobierno podrían transcurrir con una oposición activa tanto en el Congreso como en las calles.
En el plano institucional, el Congreso de la República tiene competencias de control político sobre el Ejecutivo, independientemente de las posturas que asuma durante las ceremonias protocolarias. La asistencia o no a la posesión no afecta la conformación del Congreso ni la posesión formal del presidente, que es un acto ante el pueblo y las autoridades competentes.
La fuente consultada no detalla cuántos senadores confirmaron la inasistencia ni si la bancada actuará de manera colegiada o si habrá disidencias internas. Tampoco precisa las fechas ni los lugares de los espacios de resistencia pacífica que se proyecta convocar.
Lo que queda pendiente es la posición que adopten los demás partidos y movimientos políticos frente a la posesión, así como la respuesta del gobierno entrante y del equipo del presidente electo ante este anuncio. También se conocerá en los próximos días si la convocatoria a la resistencia pacífica se materializa en movilizaciones concretas durante la jornada de transición.
