En una entrevista concedida a CAMBIO Colombia, el candidato presidencial Abelardo De la Espriella lanzó una declaración de alto voltaje político. Dijo textualmente que si Álvaro Uribe "se levantaba de esa cama", él saldría a hacer campaña por el ex presidente y abandonaría la suya propia.
Las palabras de De la Espriella llegan en un momento sensible para el país. El ex presidente Álvaro Uribe permanece bajo atención médica, con seguimiento permanente desde el centro hospitalario donde está internado por la gravedad de su cuadro clínico.
De la Espriella, abogado penalista y figura del uribismo, inscribió su candidatura presidencial hace pocos meses. Su discurso gira en torno a la seguridad, la mano firme contra el crimen y la defensa de las fuerzas militares. La campaña arrancó con recorridos por varias regiones del país.
La frase tiene peso porque muestra que, incluso desde la aspiración propia, De la Espriella mantiene una lealtad explícita a Álvaro Uribe. Lo pone por encima de cualquier proyecto político personal, lo que reafaza su perfil como heredero directo del uribismo más ortodoxo.
En términos prácticos, una decisión así implicaría el retiro formal de su candidatura ante la Registraduría, la reasignación de sus compromisos electorales y la reorientación del equipo de campaña. También obligaría al movimiento político que lo respalda a definir un nuevo candidato o adherir formalmente a la campaña de Uribe.
La movida abre preguntas sobre el papel del uribismo en esta elección. Si De la Espriella se baja, el sector tendría que reorganizarse en cuestión de días. La campaña de Uribe, por su parte, quedaría con una figura adicional de peso haciendo pedagogía y activismo en las plazas.
En paralelo, sectores del Centro Democrático han mantenido llamados a la unidad en torno a la figura del ex presidente. El estado de salud ha concentrado la atención del país y ha ralentizado varias agendas políticas. La recuperación de Uribe se convirtió en el factor que puede mover el tablero electoral.
Sobre la reacción de otros candidatos, no hay pronunciamientos recogidos en la fuente. El debate queda abierto: ¿qué partidos mantendrían su independencia y cuáles se moverían con el exmandatario?
Por ahora, todo depende de lo que diga el parte médico que se conozca sobre la evolución de Uribe. Mientras tanto, De la Espriella cumplió con lo que su propia lógica le pedía: mostrar a la opinión pública el orden de sus lealtades políticas.
