El Departamento Administrativo de la Presidencia de la República expidió una resolución en la que declara como días hábiles varios fines de semana anteriores a la fecha de posesión del presidente Abelardo De La Espriella. La misma resolución extendió ese carácter al Día de la Independencia de Colombia, según reportó Portafolio.
La decisión del Dapre ocurre en la recta final del proceso de transición entre el gobierno saliente y el nuevo Ejecutivo. Por ley, el presidente electo debe asumir el cargo el 7 de agosto, y las semanas previas concentran actividades de empalme, entrega de informes y coordinación logística entre equipos.
En Colombia, los días hábiles para la administración pública son, por regla general, los comprendidos entre lunes y viernes. Declarar hábiles fines de semana implica que entidades oficiales deberán tramitar asuntos, atender al público o cumplir términos administrativos en esas fechas.
La medida no es inédita en el país. Resoluciones similares se han emitido en coyunturas electorales o de transición para garantizar la continuidad de trámites urgentes. La diferencia ahora es que la decisión se adoptó en un contexto de cambio de gobierno.
La inclusión del Día de la Independencia, que se conmemora el 20 de julio, llamó la atención porque coincide con la jornada previa a la posesión presidencial. Para la oposición y diversos columnistas, la decisión genera dudas sobre el propósito administrativo de extender la jornada.
El Dapre no es un ministerio sectorial, sino la entidad que apoya directamente al presidente de la República en sus funciones. Por eso, las resoluciones que expide suelen tener impacto transversal en la operación de las entidades adscritas a la Presidencia.
Para los ciudadanos, el efecto práctico depende de cada entidad. Algunas oficinas podrán atender usuarios en sábado o domingo, mientras que otras mantendrán su jornada normal. El alcance real de la declaratoria de habilitación se precisará con los actos administrativos de cada dependencia.
Sectores críticos han cuestionado la pertinencia de la medida, al considerar que la transición de gobierno no requiere habilitar fines de semana. Defensores de la decisión argumentan que facilita la entrega del mando sin traumatismos en los plazos administrativos.
Queda por verse si otras entidades del orden nacional adoptan decisiones similares para sus propios calendarios, o si la polémica lleva a que el Dapre aclare el alcance de la resolución. Mientras tanto, la transición presidencial avanza con el calendario ajustado por la nueva declaratoria.
El tema quedó instalado en la opinión pública como parte del debate sobre la transición. Portafolio informó que la discusión se mantiene activa en medios y redes, a la espera de pronunciamientos oficiales sobre los efectos concretos de la medida.
