La diseñadora barranquillera Silvia Tcherassi fue designada como embajadora ad honorem de la Moda, la Creatividad y la Identidad de Colombia por el presidente electo Abelardo de la Espriella, de acuerdo con lo reportado por la Revista Semana. El cargo no es remunerado y tiene carácter representativo, como ocurre con otras figuras que el Estado colombiano ha vinculado para difundir sectores estratégicos de la cultura y la industria nacional.
Según la información publicada por la Revista Semana, la designación busca reafirmar el compromiso del nuevo gobierno con la economía creativa como motor de desarrollo, generación de empleo e innovación. La economía creativa agrupa actividades como la moda, el diseño, la artesanía, la música y la gastronomía, y en los últimos años ha ganado relevancia en las agendas de promoción internacional de varios países de la región.
Silvia Tcherassi es una de las diseñadoras colombianas con mayor proyección internacional. Su marca homónima, fundada en Barranquilla, ha vestido a artistas, actrices y figuras de la realeza europea, y cuenta con presencia en ciudades como Miami, Madrid y Dubái. Ese recorrido le ha permitido acumular visibilidad global sobre la oferta creativa del país, un activo que el nuevo gobierno pretende canalizar a través de la figura de embajador ad honorem.
Las embajadas ad honorem en Colombia suelen estar asociadas a tareas de promoción cultural, comercial o turística. Su titular no representa al Estado ante un gobierno extranjero, como ocurre con un embajador de carrera, sino que acompaña la difusión de una agenda específica, participa en eventos y actúa como enlace entre el sector público y los agentes privados del ramo correspondiente.
El sector de la moda en Colombia mueve cifras relevantes de empleo y exportaciones, con énfasis en ciudades como Medellín, Bogotá y Barranquilla, polos históricos de la industria textil y de confección. La llegada de una diseñadora con reconocimiento internacional a un cargo de esta naturaleza suele interpretarse como una señal del lugar que la economía creativa ocupará en la diplomacia cultural del próximo gobierno.
Para el sector creativo, la designación abre la expectativa de una mayor articulación entre el Gobierno nacional, los diseñadores y los gremios. Las reacciones del gremio no aparecen detalladas en la información divulgada por la Revista Semana, aunque profesionales y analistas consultados en distintos momentos han planteado la necesidad de políticas públicas que fortalezcan la formación, la formalización y los mercados externos para los creativos colombianos.
En términos prácticos, la embajadora ad honorem podrá participar en actividades de promoción internacional, apoyar la presencia de diseñadores colombianos en ferias y eventos del sector, y servir de vocera en escenarios donde la imagen del país se asocia a su oferta cultural. El alcance exacto de sus funciones formales dependerá del decreto o resolución que reglamente el encargo, aspecto que el nuevo gobierno deberá precisar en los próximos días.
Queda pendiente conocer los lineamientos concretos que el gobierno entrante trazará para la economía creativa, los recursos que se destinarán a la estrategia y los indicadores con los que se medirá su gestión. También se aguarda la definición de si esta figura se complementará con otras designaciones dentro del mismo esquema de promoción cultural y comercial del país.
