La Asociación Sindical de Empleados de la Protección (ASEP) elevó una solicitud formal ante el equipo de empalme del presidente Abelardo De la Espriella para que examine la vinculación de más de 6.000 personas a la Unidad Nacional de Protección (UNP). El sindicato sostiene que esos ingresos recientes requieren un control detallado antes de que la nueva administración los herede como parte de la planta de la entidad.
Según ASEP, la principal preocupación gira en torno a presuntas irregularidades académicas en los requisitos de ingreso de esos servidores. El pedido central del gremio es que el proceso de empalme con el gobierno entrante sirva para frenar cualquier inconsistencia y depurar los nombramientos que no cumplan los estándares exigidos por la entidad.
La Unidad Nacional de Protección es la entidad adscrita al Ministerio del Interior encargada de implementar las medidas de protección para líderes sociales, periodistas, defensores de derechos humanos, servidores públicos y otras personas en riesgo extraordinario o extremo. Su planta de personal ha variado a lo largo de los últimos años de acuerdo con las solicitudes de protección y las decisiones presupuestales del Gobierno nacional.
El ingreso de más de 6.000 cargos en un solo periodo constituye un movimiento inusual dentro de la UNP, que tradicionalmente maneja una planta más reducida y donde los nombramientos suelen pasar por filtros de idoneidad y verificación de hojas de vida. Por eso, ASEP considera indispensable que el equipo de transición revise uno a uno esos expedientes.
Para el sindicato, la revisión no apunta a desconocer derechos laborales de quienes fueron vinculados, sino a garantizar que cada persona cumpla con los requisitos del cargo. En ese sentido, pidió transparencia en la documentación que respalda cada nombramiento y que se contraste con los manuales de funciones vigentes en la entidad.
La solicitud se enmarca en una etapa de empalme presidencial, durante la cual los equipos técnicos de la administración saliente y la entrante cruzan información sobre el estado de las entidades, sus contratos, su personal y sus finanzas. Es el momento en que suelen aflorar alertas sobre nombramientos de última hora o procesos administrativos cuestionados por distintos sectores.
De la Espriella asumió la Presidencia de la República y, de acuerdo con el protocolo de transición, su equipo viene recibiendo los informes de las distintas carteras y entidades del Estado. El pedido de ASEP se suma a otras alertas ciudadanas y sindicales sobre el manejo de la protección en el país, un tema sensible por el número de beneficiarios y la frecuencia de los atentados contra personas en riesgo.
Por ahora, ASEP no entregó un listado público de nombres ni de los casos puntuales que considera irregulares, y la expectativa es que el equipo de empalme convoque mesas de trabajo con el sindicato para revisar la documentación. Queda pendiente la respuesta formal del gobierno y las decisiones que se adopten sobre esos más de 6.000 cargos en la UNP.
