El Sindicato de Trabajadores de la Unidad Nacional de Protección (UNP) aseguró que la administración de Gustavo Petro entrega la entidad en una “profunda crisis”, según reportó Infobae. La afirmación se conoció en el marco del proceso de empalme entre el gobierno saliente y el equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella.
La UNP es la entidad encargada de evaluar el riesgo y asignar esquemas de protección a personas amenazadas en Colombia, incluidos líderes sociales, defensores de derechos humanos, periodistas, víctimas del conflicto y excombatientes en proceso de reincorporación. Su funcionamiento es determinante para la seguridad de miles de personas en todo el país.
De acuerdo con la fuente, el vicepresidente electo y coordinador del equipo de empalme envió una solicitud formal a la dirección de la UNP. El pedido busca que la entidad se abstenga de realizar nombramientos bajo el nuevo régimen de requisitos para Oficiales de Protección durante el período de transición presidencial.
El régimen de requisitos al que se hace referencia corresponde a los lineamientos más recientes para la selección y designación del personal que hace parte de los esquemas de protección. El sindicato y el equipo de empalme coinciden en que nuevos nombramientos en esta etapa podrían condicionar la gestión del próximo gobierno y profundizar las dificultades que, según el sindicato, ya atraviesa la entidad.
Desde la organización sindical se sostiene que la salida del gobierno de Gustavo Petro deja a la UNP con debilidades operativas, de talento humano y de capacidad de respuesta. Infobae recogió esa denuncia como parte de su reporte, aunque no detalla cifras específicas de vacantes, protegidos desatendidos ni recursos disponibles.
El pedido del vicepresidente electo se inscribe en el proceso institucional de empalme, un mecanismo previsto para que el gobierno entrante reciba información sobre el estado de las entidades, los contratos vigentes y los compromisos pendientes. En esta ocasión, la solicitud tiene carácter formal y quedó radicada ante la dirección de la UNP.
Si la dirección de la UNP accede a la solicitud, los nombramientos bajo el nuevo régimen quedarán en suspenso hasta que el gobierno de Abelardo de la Espriella asuma y defina su propio modelo de selección. De lo contrario, la pugna podría trasladarse a instancias administrativas o judiciales durante las próximas semanas.
La situación preocupa a los miles de beneficiarios de esquemas de protección que dependen de la UNP para su seguridad cotidiana. Cualquier decisión sobre nombramientos y sobre la estructura del personal de protección incide directamente en la continuidad de los esquemas asignados.
Por ahora, el debate está centrado en la transición administrativa. Queda pendiente que la UNP entregue al equipo de empalme un diagnóstico detallado de la crisis denunciada por el sindicato y un plan de contingencia para garantizar la protección de los usuarios durante el cambio de gobierno.
