El Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (Sisbén) no saldrá del proceso de transición hacia el Registro Único de Identificación (RUI). El Gobierno nacional decidió ampliar el periodo de transición para garantizar la continuidad en la asignación de subsidios, según informó Portafolio.co.
El periodo adicional cobijará programas, políticas y servicios de la oferta social del Estado colombiano. La prórroga busca evitar que los ciudadanos inscritos en las bases de datos del Sisbén queden por fuera de los beneficios durante el proceso de migración al nuevo registro. El RUI es la herramienta diseñada para consolidar y actualizar la información de los hogares que reciben ayudas del Estado.
El Sisbén, creado en 1994, es la principal herramienta de focalización de los programas sociales en Colombia. A través de su clasificación socioeconómica, entidades como Prosperidad Social, el Ministerio de Salud y las cajas de compensación determinan quiénes acceden a subsidios como Familias en Acción, la Renta Ciudadana, la devolución del IVA o las tarifas diferenciales en servicios públicos. Cualquier interrupción en su funcionamiento tiene efectos directos sobre millones de hogares en condición de vulnerabilidad.
La transición al RUI comenzó con la promesa de unificar los registros sociales en una sola base de datos nacional, interoperable con la Registraduría y la Dian. El objetivo declarado por las autoridades es reducir las duplicidades, los errores de focalización y la filtración de personas que no cumplen los requisitos. Sin embargo, el proceso ha enfrentado retrasos y dificultades técnicas que amenazan la entrega oportuna de los beneficios.
La decisión de extender el periodo de transición permite que las entidades territoriales y los operadores de los programas sigan consultando las bases de datos del Sisbén mientras se completan las pruebas del nuevo sistema. En la práctica, esto significa que los usuarios no tendrán que rehacer encuestas ni acreditar nuevamente su condición socioeconómica para recibir los subsidios que ya les fueron asignados.
La prórroga también les da tiempo a los municipios para validar la información de los hogares y actualizar los datos de contacto. Las alcaldías, que son las encargadas de aplicar la encuesta del Sisbén en territorio, podrán concluir las visitas pendientes y resolver los casos de personas que aparecen en el sistema con información desactualizada o incompleta.
Para los ciudadanos, el efecto inmediato es la continuidad: quienes ya fueron encuestados y están clasificados en los grupos A, B o C seguirán siendo potenciales beneficiarios de los programas sociales sin trámites adicionales. Los hogares que aún no han sido visitados por los encuestadores también mantienen la posibilidad de ser incluidos en la base de datos y acceder a los subsidios vigentes.
Entre los programas que dependen del Sisbén se cuentan la Renta Ciudadana, la compensación del IVA, los subsidios de energía y acueducto para los estratos 1, 2 y 3, y los beneficios del régimen contributivo y subsidiado en salud. Una falla en la transición habría afectado la cobertura de al menos 20 millones de personas que, según datos oficiales, están clasificadas en los niveles más bajos del sistema.
El Gobierno no ha precisado por cuánto tiempo se extenderá la transición, ni los criterios técnicos para medir el avance del RUI. Tampoco se ha anunciado una fecha definitiva para el apagón del sistema anterior. Hasta que se conozca el nuevo cronograma, el Sisbén seguirá siendo la puerta de entrada a los programas sociales del Estado colombiano.
La continuidad del Sisbén mientras se consolida el RUI deja abiertas varias preguntas: cómo se articularán los dos sistemas durante el periodo de prórroga, qué entidad supervisará la interoperabilidad de las bases de datos y cómo se garantizará la protección de los datos personales de los hogares registrados. Las respuestas a esos interrogantes serán clave para que la transición no afecte la entrega de subsidios en 2025.
