El gobierno nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, planteó extender el plazo de transición entre el Sisbén y el Registro Universal de Ingresos (RUI) hasta julio de 2027, según reportó Cable Noticias. Con esa prórroga, la entrada en operación plena del nuevo registro se postergaría cerca de un año adicional respecto del calendario que se venía manejando.
El Sisbén es desde hace décadas la herramienta con la que el Estado colombiano identifica, clasifica y prioriza a los hogares en condición de pobreza o vulnerabilidad. A partir de esa clasificación se asignan subsidios, programas sociales y ayudas en sectores como salud, educación y vivienda. Cualquier cambio en su calendario de transición tiene efectos directos sobre la forma en que millones de ciudadanos acceden a esos beneficios.
El Registro Universal de Ingresos (RUI) es la apuesta del gobierno para reemplazar ese esquema por un sistema que cruza información de fuentes oficiales, entre ellas la DIAN, el Ministerio del Interior, Migración Colombia y las cámaras de comercio, con el propósito de tener una visión más completa de los ingresos reales de cada hogar. La idea es reducir la dependencia de encuestas puntuales y avanzar hacia una focalización casi automática.
Según el extracto de Cable Noticias, la propuesta del gobierno es ampliar la ventana de transición hasta julio de 2027, lo que en la práctica significa que durante ese lapso ambas herramientas convivirían. La administración aún debe precisar si la prórroga se adoptará mediante decreto, proyecto de ley o acto administrativo, un punto clave porque definiría el alcance y la exigibilidad del nuevo plazo.
La transición no es solo un cambio técnico. Para los ciudadanos implica que la encuesta del Sisbén seguirá siendo, por un tiempo más, el documento con el que acreditan su condición ante alcaldías, EPS, comisarías y entidades territoriales. Para los municipios, significa mantener vigentes los equipos y la infraestructura de recolección que durante años sostuvieron la actualización de la base de datos.
En el debate han intervenido voces técnicas y políticas. Los defensores del RUI argumentan que el nuevo registro reduce la manipulación de la información y permite una asignación más precisa de los recursos públicos. Los críticos sostienen que, mientras convivan los dos sistemas, persisten las dudas sobre cuál de los dos prevalecerá al momento de acceder a un subsidio, y piden reglas claras para que los hogares no queden atrapados en un limbo administrativo.
Para las alcaldías y gobernaciones, el anuncio abre un periodo de planeación adicional. Tendrán que decidir si mantienen operativos los encuestadores del Sisbén, cómo se articulan con el RUI y de qué manera se comunican los cambios a los usuarios. En zonas rurales dispersas, donde el acceso a la conectividad es limitado, el reto operativo es mayor y la convivencia de los dos sistemas suele traducirse en costos logísticos adicionales.
En lo que queda del año, la atención estará puesta en la decisión formal del gobierno sobre la prórroga y en la respuesta del Congreso, donde el tema podría discutirse en el marco del presupuesto y de los programas sociales. Mientras tanto, el Sisbén seguirá siendo, en la práctica cotidiana, la puerta de entrada a buena parte de la política social del Estado colombiano.
Cable Noticias reportó el planteamiento del gobierno como parte del seguimiento al rediseño de la focalización social. La discusión final sobre el nuevo calendario y sus condiciones quedará en manos del Ejecutivo y, eventualmente, del Legislativo, en un debate que involucra datos, territorio y el día a día de millones de hogares.
