La excandidata presidencial Sondra Macollins lanzó duras críticas contra la sede de gobierno que el presidente electo Abelardo de la Espriella instalará en Barranquilla. Macollins calificó las instalaciones como una “copia barata” de la Casa Blanca, según publicó Infobae.
La declaración se produce en un contexto de rivalidad de vieja data entre ambos juristas, quienes se han enfrentado públicamente en otras ocasiones. Infobae describió la relación como una disputa de largo recorrido en el ámbito legal y político colombiano.
Barranquilla, capital del departamento del Atlántico, fue elegida por De la Espriella como sede alterna de su administración. El presidente electo ha manifestado su intención de convertir a la ciudad en una “capital alterna” durante su mandato, una decisión que rompe con la tradición de concentrar la gestión presidencial en Bogotá.
La figura de “capital alterna” no es nueva en el derecho comparado, aunque sí resulta inusual en la tradición política colombiana, donde las decisiones del Ejecutivo se toman de manera centralizada en la Casa de Nariño. La elección de una sede paralela implica logística, recursos y un esquema de seguridad adicional para el trasladado frecuente del gabinete.
Macollins, quien compitió por la presidencia en el pasado proceso electoral, ha mantenido presencia en la opinión pública mediante declaraciones sobre temas de interés nacional. Su crítica a la sede barranquillera se suma a una serie de observaciones que distintos sectores han formulado sobre los costos y la pertinencia de descentralizar la operación presidencial.
Desde el entorno de De la Espriella no se conocieron de inmediato respuestas a las declaraciones de Macollins. El presidente electo ha defendido en otras intervenciones la necesidad de acercar el gobierno a las regiones y de mostrar un estilo de gestión distinto al de sus antecesores.
La decisión sobre la sede de gobierno es una de las primeras señales de estilo de la nueva administración. Sectores políticos y analistas seguirán de cerca cómo se concreta la logística de funcionamiento desde Barranquilla y qué tan frecuente será el desplazamiento del equipo presidencial entre esa ciudad y Bogotá.
En las próximas semanas se esperan anuncios sobre la estructura de la sede alterna, el personal que se trasladará y el presupuesto destinado a su operación. Por ahora, la declaración de Macollins instaló el debate público sobre los símbolos y la arquitectura del poder en el arranque del nuevo gobierno.
