La organización Taxi Individual radicó ante el presidente electo Abelardo De la Espriella una hoja de ruta con propuestas concretas para modernizar el servicio de transporte público individual en el país. La entrega se enmarca en la etapa de transición de gobierno, cuando distintos sectores económicos acercan sus agendas al equipo entrante, según registró el diario El Heraldo.
El documento gira en torno a cuatro ejes, según lo informado por la fuente. El primero es el fortalecimiento de la seguridad para los conductores, un reclamo reiterado del sector tras varios episodios de violencia contra taxistas en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali en los últimos años. El segundo propone facilitar la renovación de la flota vehicular, con mecanismos de financiamiento y chatarrización que permitan sacar de circulación los taxis más antiguos y cumplir con las metas ambientales vigentes.
La tercera línea plantea digitalizar los trámites asociados al servicio, como la expedición de tarjetas de operación, la inscripción en plataformas y los procesos ante las autoridades de tránsito. Los taxistas han argumentado que la tramitología actual incrementa los costos operativos y limita la competencia frente a aplicaciones de transporte que operan con modelos digitales.
El cuarto eje busca una actualización general de la regulación. El sector pide revisar el marco normativo vigente, que data principalmente de los años 2000 y 2010, para adaptarlo a la presencia de las plataformas digitales y a las nuevas dinámicas de movilidad urbana. El objetivo declarado por la organización es nivelar las condiciones entre los taxis tradicionales y los vehículos vinculados a aplicaciones.
Taxi Individual agrupa a agremiaciones y propietarios de taxis en varias ciudades del país y suele actuar como vocera del sector ante el Gobierno nacional. Sus solicitudes, ahora formalizadas en la hoja de ruta, han sido planteadas en distintos escenarios, incluyendo reuniones con el Ministerio de Transporte y debates en el Congreso relacionados con proyectos de ley sobre movilidad.
La propuesta llega en un contexto sensible para el transporte urbano. Tras la pandemia de 2020, el número de taxis activos se redujo de manera significativa en las principales ciudades, según balances de las propias agremiaciones. A la par, las plataformas digitales han mantenido su crecimiento en el mercado de transporte individual, lo que ha generado tensiones regulatorias y demandas de distintos sectores.
Para los usuarios, los puntos planteados tienen efectos directos. Una mayor seguridad vial y personal puede traducirse en menor riesgo al abordar un taxi. La renovación de la flota podría mejorar la calidad del aire en zonas urbanas y reducir la frecuencia de accidentes por fallas mecánicas. La digitalización de trámites suele acortar tiempos de respuesta y reducir costos de intermediación.
Desde el equipo del presidente electo no se conoció, hasta el momento de la publicación, una respuesta oficial sobre el documento. Queda por verse si la hoja de ruta se incorpora a la agenda del Ministerio de Transporte o si se traduce en acciones concretas durante los primeros meses del nuevo gobierno, dado que muchas de estas competencias son compartidas con alcaldías y autoridades locales.
El sector espera que el próximo Congreso de la República tramite las reformas que permitan modernizar un servicio que emplea a cientos de miles de personas en el país. Por ahora, la entrega del documento marca el inicio formal del diálogo entre los taxistas y el gobierno que se posesiona, según reportó El Heraldo.
