Representantes del gremio de taxistas se reunieron con el presidente Abelardo de la Espriella para entregarle una propuesta integral de modernización del servicio público de taxi en Colombia. Según Infobae, el documento recoge varias líneas de trabajo que van desde la renovación del parque automotor hasta la transformación digital de los trámites asociados a la actividad.
Uno de los ejes centrales del plan es el acceso a créditos blandos para que los conductores puedan renovar sus vehículos. La idea, según expuso el gremio ante el jefe de Estado, es reducir la edad promedio del parque automotor del taxi, lo que redundaría en menor contaminación, menores costos de mantenimiento y un servicio más cómodo para los usuarios.
La propuesta también incluye la digitalización de los trámites que hoy se realizan de forma presencial ante las autoridades de tránsito y transporte. Para los taxistas, migrar a plataformas electrónicas reduciría los tiempos de respuesta y facilitaría el control y la fiscalización por parte del Estado, en un sector que suele ser señalado por la existencia de vehículos irregulares.
Otro punto sensible del documento es la actualización de las tarifas. El gremio plantea que los precios del servicio deben revisarse con regularidad para reflejar los costos actuales de operación, entre ellos el precio de los combustibles, los seguros y el mantenimiento de los vehículos. Este es uno de los reclamos históricos del sector en distintas ciudades del país.
Las condiciones laborales de los conductores figuran igualmente en la agenda. La propuesta recoge demandas por mejores garantías en seguridad social, contratos más claros con los propietarios de los vehículos y mecanismos de protección frente a hechos violentos, un problema que afecta de manera particular a los taxistas en varias capitales colombianas.
La seguridad ocupa un lugar propio dentro del plan. El gremio solicitó al Gobierno Nacional reforzar los esquemas de protección para los conductores, quienes en los últimos años han sido víctimas de robos, ataques y extorsiones en distintas regiones. La propuesta vincula este tema con la necesidad de articular acciones con la Policía y con las autoridades locales.
La presentación del documento se enmarca en los primeros meses de la administración de De La Espriella, un período en el que diferentes sectores productivos y gremiales suelen acercar sus prioridades al Ejecutivo. La reunión permite medir la disposición del nuevo Gobierno a abrir canales de diálogo con actores que prestan un servicio público esencial.
Desde el gremio se insistió en que la modernización del taxi debe ir de la mano con el reconocimiento del trabajo de los conductores. Argumentaron que sin condiciones dignas y sin seguridad, cualquier esfuerzo técnico o financiero para renovar la flota quedará incompleto. Por eso pidieron que el plan sea discutido con ellos en cada una de sus etapas.
Queda pendiente ahora conocer la respuesta oficial del Gobierno y de las entidades competentes, como los ministerios de Transporte y del Interior, sobre cuáles de estos puntos serán incorporados a la agenda legislativa o regulatoria. El gremio, por su parte, aseguró que espera mantener mesas de seguimiento para revisar los avances.
La cita se produjo en un contexto de competencia creciente por parte de plataformas tecnológicas de transporte, lo que ha puesto presión sobre el taxi tradicional. Por eso la propuesta busca, en conjunto, reposicionar al sector mediante mejor servicio, mayor formalidad y reglas más claras para los ciudadanos que utilizan este medio a diario.
