El presidente electo Abelardo de la Espriella viajó a Yopal para encabezar el segundo empalme territorial en Casanare, según reportó Infobae. La cita sirvió para repasar con las autoridades locales el estado de los proyectos en marcha y los pendientes que dejará la administración saliente en este departamento de la Orinoquía.
De la Espriella estuvo acompañado por el gobernador César Augusto Ortiz y los alcaldes de los 19 municipios de Casanare. El formato de empalme, de carácter regional, permite a las delegaciones locales exponer directamente al próximo gobierno sus necesidades y el grado de ejecución de obras y programas que reciben financiación nacional.
El punto más sensible de la jornada lo ocuparon las inundaciones que golpean al departamento. El presidente electo anunció ayudas específicas para atender a la población damnificada, aunque Infobae no detalla el monto ni el mecanismo de entrega de esos apoyos, que deberán ser precisados por el equipo de transición en los próximos días.
Casanare es uno de los departamentos más expuestos a las crecientes súbitas y los desbordamientos de ríos durante las temporadas de lluvias, en especial en la cuenca del río Cravo Sur y sus afluentes. Las emergencias afectan a familias campesinas, pequeños productores y comunidades ribereñas que pierden cultivos, animales y enseres cuando el nivel del agua sube.
En materia de proyectos, De la Espriella reiteró a los mandatarios locales que la priorización de las iniciativas regionales se hará con dos criterios principales: el grado de avance de cada obra y la disponibilidad de recursos en el presupuesto nacional. La fórmula busca, según el criterio expuesto por él mismo en la reunión, ejecutar primero lo que ya está en marcha antes de abrir nuevas licitaciones.
La declaración marca un giro en la forma como el gobierno entrante viene comunicando su relación con las regiones. Los empalmes territoriales se han convertido en una pieza clave de la transición, pues permiten a los equipos técnicos del presidente electo recibir información de primera mano sobre obras inconclusas, contratos en ejecución y deudas pendientes con contratistas y proveedores.
Para los alcaldes de Casanare, el espacio de Yopal representa una oportunidad de fijar en la agenda nacional las prioridades del departamento. Casanare combina necesidades en vías terciarias, servicios de salud, educación y reactivación económica de zonas afectadas por la pasada caída del precio del petróleo, que golpeó las regalías locales.
El empalme también deja preguntas abiertas. Infobae no precisa la fecha exacta del evento ni el universo total de damnificados que serían beneficiarios de las ayudas anunciadas. Esos datos, junto con el origen de los recursos y la entidad que los ejecutará, deberán quedar claros en los próximos comunicados del equipo de transición.
Como antecedente, los empalmes territoriales son una práctica que el gobierno nacional viene realizando desde hace varias administraciones, con el fin de asegurar la continuidad de los programas en curso y blindar la transición. En ese marco, el encuentro de Yopal se suma a los realizados en otras regiones del país durante las últimas semanas.
