El presidente electo Abelardo de la Espriella pasó las últimas jornadas en Barranquilla, donde sostuvo reuniones con su equipo más cercano. La actividad marca el inicio formal de la etapa de transición, una vez concluida la campaña que lo llevó a la victoria en las urnas.
En el otro extremo de la transición, el presidente Gustavo Petro y los ministros de su gabinete empezaron a reorganizar sus agendas. En el cierre de un gobierno suelen acelerarse los anuncios, las firmas de decretos y las giras regionales, en la medida en que quedan pocos meses de gestión.
El empalme entre gobierno saliente y entrante es un procedimiento habitual en Colombia. Incluye reuniones técnicas, entrega de balances sectoriales y revisión de proyectos en curso. Su objetivo es garantizar la continuidad del Estado y evitar vacíos en la atención al ciudadano.
En esta ocasión, el tono del proceso se anticipa tenso. De la Espriella llega a la Casa de Nariño tras una campaña en la que marcó distancia con el Ejecutivo actual. Esa distancia suele traducirse en menor colaboración durante la transición y en una revisión más detallada de los compromisos heredados.
En la práctica, el empalme se concentra en ministerios, entidades descentralizadas y empresas del Estado. Los equipos del presidente electo suelen pedir carpetas con contratos, obras en ejecución, programas sociales y pasivos presupuestales. La profundidad de esa información depende del nivel de apertura del gobierno saliente.
Para los ciudadanos, la transición no es un trámite menor. De ella depende que proyectos de salud, educación, infraestructura o seguridad no se detengan en el cambio de mando. También define el tono del primer año del nuevo gobierno, en la medida en que la información recibida condiciona las primeras decisiones.
Por ahora, ambos lados mueven sus piezas: De la Espriella desde Barranquilla, definiendo nombres y prioridades, y Petro desde Bogotá, cerrando su gestión. Las próximas semanas serán claves para saber si el empalme se da con fluidez institucional o con roces políticos.
