El presidente Abelardo De La Espriella visitó las zonas impactadas por el terremoto registrado en Colombia, cuyo epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó, según reportó El País.com.co. El recorrido se realiza en un momento en el que los organismos de emergencia todavía trabajan en la caracterización de los efectos del movimiento telúrico.
San José del Palmar es un municipio del occidente del departamento del Chocó, en una zona de cordillera con población rural dispersa. La región ha sido escenario histórico de actividad sísmica por su ubicación dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico y por la interacción de las placas tectónicas que atraviesan el occidente colombiano.
Colombia se encuentra en una zona de alta sismicidad por la convergencia de la placa Nazca, la placa Caribe y la placa Sudamericana. Esa condición geológica explica la recurrencia de sismos en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Santander, entre otros.
Tras el sismo, los organismos de emergencia nacionales y locales se desplazaron hacia el área para evaluar los daños. Las primeras tareas se concentran en determinar el número de personas heridas, el estado de las viviendas y la posible afectación de vías, puentes y servicios públicos esenciales.
La visita del presidente De La Espriella al territorio afectado se inscribe en la respuesta institucional que el Gobierno nacional despliega tras una emergencia de esta naturaleza. La presencia del jefe de Estado suele activar la coordinación entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, las gobernaciones y las alcaldías municipales.
Colombia cuenta desde 2011 con la Ley 1523, que establece la gestión del riesgo como una política de Estado. Esa norma asigna responsabilidades a los distintos niveles de gobierno para la prevención, atención y recuperación frente a desastres naturales, y es el marco bajo el cual se ejecutan las acciones en curso en Chocó.
La atención se concentra en garantir la seguridad de los habitantes de San José del Palmar y de las veredas cercanas. Entre las prioridades inmediatas están la búsqueda de personas atrapadas si las hubiera, la atención de heridos y la verificación de condiciones de habitabilidad en las estructuras afectadas.
La evaluación de daños, personas heridas y estructuras comprometidas es un proceso que puede extenderse durante varias horas, e incluso días, dependiendo del acceso al terreno y de la magnitud del evento. Las autoridades suelen emitir reportes consolidados a medida que avanza la valoración en campo.
El Gobierno continúa con las tareas de respuesta en la zona. Se espera que en las próximas horas las autoridades entreguen un balance oficial con el número de viviendas afectadas, la situación de los servicios esenciales y las medidas de recuperación que se adoptarán para apoyar a la comunidad de San José del Palmar.
