La revista The Economist dedicó un artículo a la respuesta del gobierno colombiano frente al reciente terremoto que sacudió al país. De acuerdo con el reporte recogido por Infobae, la publicación británica cuestionó las decisiones del presidente Abelardo de la Espriella durante la emergencia y afirmó que el desastre expuso las denominadas dos Colombias.
El análisis, reproducido por Infobae, puso el foco en las profundas brechas territoriales que quedaron en evidencia tras el sismo. La revista señaló que las diferencias entre regiones quedaron a la vista cuando se comparó la capacidad de respuesta en zonas urbanas frente a la de las zonas rurales y apartadas del país.
Según la nota de Infobae, The Economist también hizo referencia a la respuesta institucional ofrecida por el Gobierno. La publicación planteó interrogantes sobre la coordinación entre las entidades nacionales y territoriales durante las primeras horas de la emergencia, un aspecto clave cuando se trata de atender a población damnificada.
Otro de los puntos destacados por The Economist tiene que ver con las dificultades heredadas por el nuevo Gobierno. La revista indicó que la administración de Abelardo de la Espriella asumió la emergencia con limitaciones estructurales que ya existían antes de su llegada al poder, entre ellas debilidades en infraestructura y en los sistemas de atención de desastres.
El terremoto, según los reportes que circulan en medios internacionales, afectó a varias regiones del país y dejó daños materiales, familias damnificadas y necesidades urgentes de atención. La magnitud del fenómeno puso a prueba la capacidad de reacción del Estado colombiano en su conjunto, no solo del Ejecutivo.
Para los analistas consultados por The Economist, este tipo de emergencias suele convertirse en un termómetro de las desigualdades sociales. Zonas con menor presencia estatal y menos recursos suelen sufrir más las consecuencias de un sismo, mientras que las ciudades principales cuentan con protocolos, hospitales y maquinaria más preparados.
La publicación británica también mencionó la comunicación oficial durante la emergencia. Cuestionó si los mensajes del Gobierno nacional lograron transmitir claridad a la ciudadanía sobre dónde se encontraban los focos de ayuda, cuáles eran las rutas de evacuación y qué entidades estaban a cargo de la atención en cada zona.
En paralelo, Infobae recordó que el presidente Abelardo de la Espriella asumió el cargo hace pocos meses, en el inicio de su mandato, por lo que la emergencia se convirtió en una de las primeras pruebas de fuego de su gestión. Un desastre natural de gran escala exige decisiones rápidas en vivienda, salud, agua potable y transporte.
Entre los retos que quedan por delante, según el análisis recogido por Infobae, están la reconstrucción de las zonas afectadas, la entrega de ayudas a los damnificados y la evaluación de los protocolos de respuesta. The Economist advirtió que la forma en que el Gobierno afronte esa fase será medida tanto por la prensa internacional como por la opinión pública interna.
La nota de The Economist se suma a una serie de observaciones que medios internacionales han hecho sobre distintos gobiernos latinoamericanos luego de desastres naturales. La cobertura pone el acento en la institucionalidad y en la capacidad de proteger a la población más vulnerable, que suele ser la más golpeada por este tipo de eventos.
