El presidente Abelardo De La Espriella lanzó un nuevo ultimátum a las estructuras del Clan del Golfo que operan en Sucre. Según Pulzo, el mensaje fue directo durante un consejo de seguridad realizado en ese departamento.
El anuncio central fue que esos grupos armados irregulares “tienen fecha de expiración”. Con esa frase, el presidente planteó un límite temporal para las acciones que el Gobierno adelanta contra esa organización criminal en la región.
Como parte de las decisiones del consejo, De La Espriella confirmó el envío de más pie de fuerza militar y de Policía al departamento. El objetivo, expuso, es golpear la capacidad de acción de los grupos armados y devolver condiciones de seguridad a la población.
Otro punto sensible es la protección de los mandatarios locales. El presidente anunció esquemas reforzados de seguridad para los alcaldes de Sucre, en respuesta a las amenazas que han denunciado varios de ellos en los últimos meses por presiones de estructuras ilegales.
El encuentro se da en un departamento con antecedentes recientes de afectación por grupos armados. Sucre ha sido escenario de disputas entre el Clan del Golfo y otras organizaciones por el control de economías ilegales y corredores estratégicos en la región Caribe.
El consejo de seguridad sirvió también como escenario de coordinación entre la fuerza pública, la Gobernación y las alcaldías. Esa articulación, señaló el Gobierno, será clave para que las medidas se traduzcan en resultados en el territorio.
Las reacciones en la región no se hicieron esperar. Alcaldes que habían pedido mayor presencia del Estado celebraron los anuncios y pidieron que el refuerzo se mantenga en el tiempo y no dependa solo de operativos puntuales.
Queda pendiente el cumplimiento del plazo fijado por el presidente. Sectores políticos y de derechos humanos pidieron que las operaciones contra el Clan del Golfo en Sucre se ejecuten con apego a la ley y respetando a las comunidades.
De manera paralela, el Gobierno prometió mantener una mesa de seguimiento para evaluar los avances en seguridad. La meta, según lo expuesto en el consejo, es que los ciudadanos de Sucre perciban una mejora real en su vida cotidiana.
