El presidente electo Abelardo de la Espriella planteó la implementación del trabajo por horas como una de sus propuestas en materia laboral, según un reporte de Newsroom RCN Radio. La idea figura entre las prioridades que el nuevo gobierno quiere poner en marcha una vez asuma el cargo.
El trabajo por horas, como lo describe la fuente, es una modalidad de contratación en la que el empleado labora un número determinado de horas a cambio de una remuneración proporcional, en lugar de cumplir una jornada fija mensual o semanal como ocurre en la mayoría de contratos actuales en Colombia.
En la práctica, esta figura permitiría a las empresas contratar personal para cubrir picos de demanda, jornadas parciales o tareas específicas, sin necesidad de suscribir un contrato a término indefinido ni fijo. Para los trabajadores, significaría una relación laboral con horario más flexible, aunque también con ingresos variables según las horas efectivamente laboradas.
Colombia ya contempla dentro de su legislación modalidades como el contrato a término fijo, el contrato por obra o labor y el contrato de prestación de servicios, por lo que el trabajo por horas se presentaría como una opción adicional dentro del abanico contractual. La diferencia clave es que se paga y se cotiza por las horas realmente trabajadas, sin una jornada mínima establecida.
Para los empleadores, la propuesta puede traducirse en menores costos de nómina en temporadas de menor actividad y en una herramienta para ajustar su fuerza de trabajo a la demanda real. Para los trabajadores, abre la puerta a empleos compatibles con estudios o con responsabilidades de cuidado, pero también plantea dudas sobre estabilidad, prestaciones sociales y aportes a seguridad social.
La propuesta llega en un momento en el que el país discute varios proyectos de reforma laboral en el Congreso y analiza cómo adaptarse a las nuevas realidades del mercado de trabajo, marcadas por la informalidad y por la economía de plataformas. El gobierno entrante aún debe precisar el texto del proyecto y los sectores donde aplicaría primero.
Sectores como comercio, restaurantes, turismo, agricultura y servicios ya usan jornadas parciales o esquemas por turnos en distintos grados. Expertos y gremios citados en el debate público suelen coincidir en que cualquier cambio en la contratación debe cuidar el acceso a salud, pensión y riesgos laborales, sin convertir la flexibilidad en precariedad.
Por ahora, la discusión se centra en cómo se reglamentaría la modalidad, qué tipo de trabajadores la usarían y cómo se garantirían derechos básicos como el pago de horas extras, recargos nocturnos y dominicales, y los aportes completos a la seguridad social sobre las horas trabajadas.
El siguiente paso será la presentación formal de la propuesta ante el Congreso o su inclusión en un decreto, según decida el equipo del presidente electo. Hasta entonces, la figura del trabajo por horas seguirá siendo una idea en campaña que deberá pasar el filtro del debate técnico y político.
