La Fuerza Pública enfrenta una escalada de ataques en las primeras semanas del gobierno de Abelardo de la Espriella. Según el reporte de El Colombiano, ya son siete las bases militares y policiales que han sido blanco de atentados desde el inicio de la nueva administración, con un caso reciente en el municipio de Los Patios, en Norte de Santander.
El último hecho conocido fue un atentado contra una estación policial de Los Patitos, localidad fronteriza con Venezuela y una de las zonas donde históricamente han operado grupos armados ilegales y redes de extorsión. La condición de área de frontera con Cúcuta hace de este municipio un punto sensible para la presencia institucional del Estado.
La Policía Nacional y el Ejército son las dos instituciones afectadas por esta seguidilla de ataques, que se concentra en lo que el medio consultado denomina las primeras tres semanas del nuevo gobierno. La naturaleza de los autores materiales, el tipo de explosivos empleados y la cifra de uniformados heridos o asesinados son datos que aún no aparecen detallados en el extracto disponible.
Este tipo de acciones contra sedes de la Fuerza Pública hacen parte de un patrón que se ha repetido en distintos gobiernos desde el proceso de paz con las FARC. En zonas con presencia de ELN, disidencias de las FARC y grupos criminales, las estaciones de policía y los batallones han sido blanco recurrentes de ataques con explosivos y hostigamientos armados.
Para la ciudadanía, la implicación es directa. Las estaciones atacadas prestan servicios a la población: atención de denuncias, reacción a emergencias y protección en zonas rurales. Cuando una sede queda fuera de servicio o reducida en capacidad, los habitantes quedan con menor cobertura inmediata de sus autoridades locales.
La presión sobre el nuevo gobierno también es política. Una cifra de siete ataques en menos de un mes suele disparar el debate público sobre la estrategia de seguridad del presidente, la coordinación con la cúpula militar y la capacidad del Ministerio de Defensa para responder a las amenazas en regiones específicas.
En lo inmediato, la pregunta abierta es si el gobierno de Abelardo de la Espriella emitirá un pronunciamiento oficial sobre la serie de atentados, si habrá consejos de seguridad extraordinarios en las zonas afectadas y si se ofrecerán recompensas o reforzamientos de pie de fuerza. Por ahora, el reporte citado se limita a confirmar los siete episodios y el caso de Los Patios.
