El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que Colombia permanecerá en la lista de países que, a juicio de Washington, han incumplido sus obligaciones en la lucha contra el narcotráfico. La decisión se conoce como descertificación y se enmarca en el proceso anual que realiza el gobierno estadounidense para evaluar a sus aliados en materia de drogas. La información fue divulgada desde Washington por la agencia EFE.
La descertificación no implica una sanción automática, pero sí activa una serie de consecuencias diplomáticas y económicas. Entre ellas, la posible suspensión de ayuda no humanitaria, restricciones a organismos multilaterales y un mensaje político claro sobre el nivel de cooperación que Washington percibe por parte del país evaluado.
Trump acompañó el anuncio con un gesto político dirigido al nuevo gobierno colombiano. Según la fuente, el mandatario estadounidense confió en que la situación mejore bajo la administración del presidente Abelardo de la Espriella. Esa confianza no se traduce en una suspensión de la medida, pero sí en una apertura explícita al diálogo bilateral.
Para el gobierno colombiano, el escenario es doble. Por un lado, la descertificación implica un llamado de atención sobre los compromisos asumidos en materia de erradicación, interdicción y judicialización de redes dedicadas al narcotráfico. Por otro, el pronunciamiento de Trump deja abierta la puerta a una eventual nueva certificación si se producen avances verificables en esos frentes.
La relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos ha tenido como eje histórico la cooperación antidroga, la seguridad regional y el comercio. Washington ha sido durante décadas el principal aliado estratégico en la lucha contra los carteles y las finanzas del narcotráfico, y los procesos de certificación anuales son una herramienta de presión diplomática sobre los países productores o de tránsito de drogas.
El anuncio llega en un momento clave para el gobierno de De la Espriella, que enfrenta el reto de demostrar resultados concretos en materia de seguridad y política antinarcóticos. La expectativa en Washington, según lo expresado por Trump, es que la nueva administración impulse cambios sustantivos en la cooperación bilateral. Lo que aún no se conoce son los plazos ni los indicadores específicos que Washington tendrá en cuenta.
En el plano interno, la decisión estadounidense suele ser utilizada por distintos sectores como termómetro del estado de la lucha antidroga en el país. Expertos y analistas han señalado en distintas ocasiones que la descertificación responde tanto a cifras de producción e interdicción como a decisiones políticas del gobierno de turno en Washington. En esta oportunidad, el matiz fue la confianza personal expresada por Trump hacia De la Espriella.
Queda por ver cómo responde el gobierno colombiano. Las reacciones oficiales al anuncio, los gestos diplomáticos de los próximos días y las primeras medidas en política de seguridad serán la prueba de si esa confianza manifestada por Trump se traduce en una nueva certificación en el próximo ciclo de evaluación. Mientras tanto, Colombia sigue formalmente en la lista de países descertificados por Washington.
