El presidente Abelardo de la Espriella anunció que su gobierno prepara un plan especial para la reconstrucción del Chocó, una región que arrastra décadas de rezago en infraestructura, salud, educación y conectividad. Así lo dio a conocer en declaraciones recogidas por el portal Pulzo, donde comparó la iniciativa con un plan Marshall, en referencia al programa de reconstrucción que Estados Unidos desplegó en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
El Chocó es uno de los departamentos con peores indicadores sociales de Colombia. Su capital, Quibdó, registra niveles de pobreza multidimensional que duplican el promedio nacional, según mediciones oficiales de años anteriores. A esa situación se suma el conflicto armado, la presencia de grupos armados ilegales y la crisis humanitaria que enfrenta a comunidades afro e indígenas en zonas rurales.
El comparativo con el plan Marshall no es menor. Aquel programa, impulsado entre 1948 y 1951, destinó cerca de 13 mil millones de dólares de la época para reconstruir economies europeas devastadas por la guerra. De la Espriella usó esa referencia para dimensionar el volumen de recursos y la urgencia que, según él, requiere la región.
Aunque el presidente no entregó cifras concretas, fuentes oficiales han reiterado que el Gobierno trabaja en un esquema de inversiones focalizadas para los territorios más afectados por la violencia y la pobreza. El Chocó ha sido prioritario en la agenda estatal por ser escenario recurrente de confinamiento de comunidades, desplazamientos masivos y disputas entre grupos armados por el control de rentas ilegales.
La reconstrucción que plantea el Gobierno incluye, según lo expresado por el propio mandatario, acciones en infraestructura vial, energía, agua potable y saneamiento. Estas son las brechas más sentidas del departamento: la mayoría de sus municipios dependen de vías fluviales para comunicarse, y el acceso a servicios públicos es limitado en zonas rurales.
El anuncio llega en un momento de especial atención sobre el Pacífico colombiano, donde confluyen problemáticas como la deforestación, la minería ilegal y los corredores del narcotráfico. Organizaciones sociales y líderes comunitarios han pedido que cualquier intervención en el Chocó parta de un diálogo con las comunidades y respete la autonomía de los pueblos étnicos que habitan el territorio.
Desde el Gobierno se ha insistido en que la estrategia se articulará con las gobernaciones y alcaldías locales, así como con cooperación internacional. Sin embargo, aún no se conoce el detalle del plan, los plazos de ejecución ni el monto de los recursos que se destinarán.
La expectativa ahora está puesta en los próximos días, cuando el presidente presente formalmente la propuesta. Mientras tanto, habitantes del Chocó y organizaciones de derechos humanos esperan que las palabras se traduzcan en hechos concretos, en un departamento donde las promesas de inversión suelen quedar a medias.
Pulzo, que recogió las declaraciones del presidente, señaló que la presentación oficial del plan se haría en cuestión de días, aunque no fijó una fecha exacta. De la Espriella también indicó que el paquete incluirá obras de impacto inmediato para generar empleo en las zonas más golpeadas por la crisis.
