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NegativoJusticia31 de agosto de 2026

Catorce demandas piden a la justicia llenar los vacíos de la reforma laboral

Catorce expedientes radicados ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca piden que se resuelva la falta de reglamentación de la reforma laboral. Los demandantes argumentan que, sin los decretos que desarrollan la norma, su implementación queda en el limbo.

Catorce demandas piden a la justicia llenar los vacíos de la reforma laboral

Imagen: La FM

Negativo¿Por qué esta calificación?

Catorce demandas ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca piden llenar los vacíos que dejó la falta de reglamentación de la reforma laboral por parte del Gobierno, señalando que esa ausencia dificulta la implementación de la norma.

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“Catorce demandas piden a la justicia cerrar los vacíos de la falta de reglamentación del Gobierno”

Transparencia e institucionalidad-1.6

“Los expedientes alegan que la ausencia de regulación complica la implementación de la norma”

Economía y empleo-1

“La ausencia de regulación complica la implementación de la norma (reforma laboral)”

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Catorce demandas acumuladas en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca buscan que la justicia obligue al Gobierno a reglamentar la reforma laboral. Los expedientes, según reportó La FM, sostienen que la ausencia de los decretos pendientes impide que la norma se aplique como fue aprobada por el Legislativo.

El núcleo del reclamo es operativo: una ley, por sí sola, no entra en vigor de manera automática en todos sus puntos. Muchas de sus disposiciones requieren reglamentos técnicos que definan procedimientos, plazos, responsables y sanciones. Sin esos desarrollos, empleadores, trabajadores y operadores jurídicos quedan sin reglas claras para actuar.

La reforma laboral fue una de las apuestas centrales del Gobierno nacional en materia social y económica. Sus promotores argumentaron que actualizaría derechos, reduciría la informalidad y modernizaría las relaciones de trabajo. Sus críticos, en cambio, advirtieron desde el trámite en el Congreso que algunos artículos necesitaban decretos cuidadosos para no chocar con la realidad de sectores como el agro, el comercio o las plataformas digitales.

Las demandas no piden tumbar la reforma. Lo que solicitan es que el Tribunal ordene al Ejecutivo avanzar en la expedición de los reglamentos que la propia norma contemplaba. Se trata, en la práctica, de un pulso entre dos ramas del poder público: la judicial, que evalúa la omisión, y la ejecutiva, que define cómo y cuándo reglamenta.

El impacto para la ciudadanía es directo. Si los vacíos persisten, empresas y trabajadores desconocen con precisión cómo deben proceder en temas como jornadas, contratación, modalidades especiales o prestaciones. Esa incertidumbre suele traducirse en litigios, costos adicionales y decisiones que se frenan a la espera de claridad normativa.

Para los demandantes, la inacción reglamentaria no es un simple retraso administrativo: sostienen que afecta derechos adquiridos en la ley. Para el Gobierno, expedir reglamentos es una facultad discrecional que debe ejercerse con análisis técnico, no por orden judicial. El Tribunal tendrá ahora la palabra sobre si esa discrecionalidad tiene límites frente a derechos fundamentales.

El caso llega en un momento sensible para el mercado laboral colombiano. La informalidad supera el 55 % de la población ocupada, y las discusiones sobre protección social, jornada y modalidades de contratación están en el centro del debate público. Una decisión que ordene reglamentar podría acelerar la entrada en vigencia plena de la reforma; un fallo en contrario mantendría el statu quo.

Qué sigue: el Tribunal Administrativo de Cundinamarca deberá estudiar la admisibilidad de los expedientes y, si los acumula, decidir si concede o no las pretensiones. Mientras tanto, el Ministerio del Trabajo conserva la potestad de expedir los decretos pendientes. La expectativa de empleadores y sindicatos se concentra en los próximos movimientos del calendario judicial.

Preguntas frecuentes

¿Qué piden exactamente las catorce demandas?

Piden al Tribunal Administrativo de Cundinamarca que ordene al Gobierno reglamentar la reforma laboral, llenando los vacíos que, según los demandantes, impiden su aplicación.

¿Por qué la reforma necesita reglamentación?

Porque muchas de sus disposiciones requieren decretos técnicos que definan procedimientos, plazos y responsables. Sin esos reglamentos, la ley no puede aplicarse por completo.

¿Qué pasa si el Tribunal falla a favor de los demandantes?

El Gobierno estaría obligado a expedir los decretos pendientes en un plazo definido por el juez, lo que pondría en marcha los artículos que hoy están suspendidos en la práctica.

¿A quiénes afecta la falta de reglamentación?

A empleadores, trabajadores y operadores jurídicos que necesitan reglas claras sobre jornada, contratación, modalidades especiales y prestaciones, entre otros puntos.

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