El presidente del sindicato de la Cancillería, Andrés Ordóñez, se dirigió al presidente electo Abelardo de la Espriella con un llamado a fortalecer la carrera diplomática y consular colombiana. La comunicación se conoce en un momento de transición entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el equipo que asumirá el poder, según reportó El Tiempo.
Undiplo, como se conoce al Sindicato de Funcionarios del Servicio Exterior, agrupa a los diplomáticos y cónsules de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su vocería suele representar los intereses laborales y profesionales de quienes sirven en las embajadas y consulados de Colombia en el exterior, un cuerpo que acompaña las decisiones de política exterior definidas por la Casa de Nariño.
El sindicato pidió al gobierno entrante blindar los concursos de ingreso y los procesos de ascenso, así como la formación continua de los funcionarios. Esa formación incluye el entrenamiento en negociación internacional, atención consular a connacionales y representación del Estado ante otros gobiernos y organismos multilaterales.
El llamado de Undiplo llega después de cuatro años de fricciones entre el cuerpo diplomático y la administración de Gustavo Petro. Durante ese período se registraron quejas de funcionarios sobre cambios en el sistema de carrera, nombramientos de personal no escalafonado en cargos del servicio exterior y tensiones con la dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La carrera diplomática en Colombia está regulada por el Decreto Ley 274 de 2000, que establece los requisitos de ingreso, permanencia y ascenso en el servicio exterior. Cualquier modificación a ese marco normativo pasa por el Ministerio de Relaciones Exteriores y, en varios casos, por el Departamento Administrativo de la Función Pública.
Para los ciudadanos, la estabilidad de la carrera diplomática tiene efectos prácticos. Los cónsules atienden a colombianos en el exterior en temas como pasaportes, registros civiles, asistencia en casos de vulnerabilidad y apoyo en procesos migratorios. Una diplomacia profesional y estable tiende a ofrecer una atención más uniforme en las sedes consulares.
En política exterior, la continuidad del cuerpo de carrera también pesa en las negociaciones comerciales, los acuerdos de cooperación y el seguimiento a organismos como la ONU, la OEA y la Comunidad Andina. Los ascensos por mérito y la rotación controlada son piezas clave para conservar la memoria institucional del Ministerio.
Desde Undiplo plantearon que la próxima administración dialogue antes de tomar decisiones sobre nombramientos, traslados o reestructuraciones internas. La idea, según el sindicato, es evitar repetir los desencuentros que se reportaron en los últimos cuatro años y consolidar un servicio exterior con criterios técnicos.
Queda por ver cómo responde el equipo de transición de Abelardo de la Espriella a este pedido y si el nuevo gobierno incorpora las observaciones de Undiplo en el diseño de su política exterior. El nombramiento del próximo canciller será una primera señal sobre la línea que tomará la Cancillería a partir del 7 de agosto.
