La Universidad Santiago de Cali emitió un pronunciamiento público para desmentir un correo electrónico que circuló en redes sociales el jueves 30 de julio de 2026. Según la comunicación institucional, ese mensaje no fue emitido por la universidad ni representa una directiva válida de la institución.
El correo desmentido convocaba a asistir de manera obligatoria a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella. La universidad señaló que ese contenido no corresponde a ningún lineamiento académico ni administrativo que ella haya aprobado o difundido.
La institución universitaria es una de las entidades de educación superior que opera en el Valle del Cauca. Su pronunciamiento se produjo después de que el mensaje se viralizara en plataformas digitales y generara dudas entre estudiantes y docentes sobre la autenticidad de la convocatoria.
La desinformación sobre eventos oficiales de posesión presidencial no es un fenómeno nuevo en Colombia. En coyunturas de transición de gobierno suelen circular cadenas de mensajes y supuestas órdenes institucionales que carecen de respaldo oficial, y las universidades suelen verse obligadas a aclararlas.
La aclaración de la Universidad Santiago de Cali se centró en negar la autoría del correo, pero no entró a detallar el origen del mensaje. La institución tampoco reportó, según el extracto disponible, si adelantó acciones internas para identificar cómo se usó su nombre o si el caso se puso en conocimiento de las autoridades.
El episodio ocurre en un contexto de expectativa por el cambio de mando presidencial. La posesión de un nuevo presidente en Colombia es un acto protocolario de carácter oficial y, en principio, la asistencia de estudiantes y docentes a actividades por fuera del calendario académico depende de cada institución.
Para la comunidad universitaria, la aclaración buscó cerrar la confusión y evitar que se interpretara el correo como una orden real. La universidad dejó claro que ningún estudiante está obligado a asistir a la posesión por decisión de esa casa de estudios.
Queda pendiente conocer si la universidad abrirá una investigación interna sobre el uso de su imagen o si el caso se trasladará a otras entidades. Mientras tanto, la invitación a la ciudadanía es verificar las comunicaciones oficiales a través de los canales institucionales antes de atender convocatorias que circulan por redes.
