El vicepresidente electo José Manuel Restrepo se refirió a la decisión de Estados Unidos de aplicar un aumento de aranceles a productos colombianos y prometió que el próximo gobierno trabajará para revertir esa medida. “Vamos a solucionar el problema que dejó el gobierno Petro”, sostuvo, según consignó la Revista Semana.
La declaración se enmarca en la reciente escalada comercial entre Washington y Bogotá. Estados Unidos notificó el incremento arancelario, lo que abrió un nuevo capítulo de tensiones bilaterales que preocupa a exportadores y a sectores productivos del país.
Restrepo, quien fue ministro de Comercio, Industria y Turismo y ministro de Hacienda en gobiernos anteriores, llegó a la Vicepresidencia de la mano de Abelardo de la Espriella, candidato que ganó las elecciones. Su perfil técnico en asuntos económicos le da peso a sus pronunciamientos sobre la política comercial.
El electo vicepresidente enmarcó la crisis arancelaria como un saldo pendiente de la administración de Gustavo Petro. Según su lectura, las decisiones adoptadas durante ese período deterioraron la relación bilateral con Estados Unidos y dejaron al país en una posición vulnerable frente a la Casa Blanca.
El choque comercial tiene efectos directos sobre la economía colombiana. Las exportaciones a Estados Unidos representan un porcentaje significativo de las ventas externas del país, y un arancel más alto encarece los productos nacionales frente a competidores de otros mercados.
Sectores como el agro, la manufactura liviana y algunos servicios vinculados al comercio internacional figuran entre los más expuestos a un encarecimiento de las ventas hacia Estados Unidos. Un alza arancelaria suele traducirse en menor volumen exportado y en ajustes de precios en el mercado interno.
Restrepo no detalló en su declaración pública el mecanismo específico con el que piensa gestionar el diferendo, pero su experiencia al frente del Ministerio de Comercio sugiere que la vía diplomática y la negociación técnica serán las herramientas principales para intentar revertir la medida.
El nuevo gobierno asume el desafío de reconstruir una relación comercial golpeada. La tarea inmediata será restablecer canales de diálogo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y con el Departamento del Tesoro para revisar el alcance de los aranceles.
Queda por ver cómo evoluciona la negociación y si Estados Unidos flexibiliza su postura una vez se posesione el nuevo gobierno colombiano. Por ahora, la señal política de Restrepo apunta a marcar distancia con la línea seguida por la administración Petro en materia de relaciones con Washington.
