Una operación militar se desplegó en la vereda Pantanos, del municipio de Río de Oro, en el departamento del Cesar, donde tropas del Ejército Nacional protagonizaron un combate de encuentro con integrantes de la subestructura 'Ferney Antonio López Polo', una de las estructuras que componen al Clan del Golfo, también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia. La información fue divulgada por la Revista Semana.
Trascendió que, según el reporte oficial recogido por la Revista Semana, el enfrentamiento ocurrió en zona rural de ese municipio del Cesar, una zona que en los últimos años ha sido escenario recurrente de disputas entre grupos armados ilegales por el control de economías ilícitas y de rutas estratégicas.
El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció públicamente luego de conocido el resultado de la operación. Su mensaje, dirigido a la opinión pública, reiteró el compromiso de las Fuerzas Militares en la lucha contra las organizaciones señaladas como narcoterroristas y apuntó de forma directa contra esa estructura del Clan del Golfo.
El Clan del Golfo es una de las organizaciones armadas ilegales de mayor presencia en el país, con influencia en zonas del Caribe, el bajo Cauca, el sur de Bolívar y otras regiones. Su disputa con el Estado colombiano, y de forma más reciente con disidencias de otros grupos, ha derivado en enfrentamientos y hechos violentos que afectan a comunidades rurales.
Para los habitantes de Río de Oro y de municipios vecinos del Cesar, las operaciones militares en zonas rurales representan tanto un respaldo institucional como un factor de riesgo, pues los combates suelen ocurrir en veredas donde viven familias campesinas y donde la presencia del Estado, fuera de la fuerza pública, es limitada.
La expresión 'vamos por los narcoterroristas', utilizada por el jefe de la Esquina en su declaración, refleja el lenguaje que el Gobierno ha empleado para referirse a los grupos armados ilegales dedicados al narcotráfico y a acciones violentas contra la población civil. Ese término ha sido utilizado en otras ocasiones por distintas administraciones para enmarcar el conflicto interno.
Las Fuerzas Militares han sostenido que los combates en esta clase de zonas buscan la disponibilidad del territorio, la protección de la población civil y la afectación de las estructuras financieras de las organizaciones ilegales. El resultado exacto de la operación, en términos de capturas, bajas o incautaciones, no fue detallado en el extracto disponible.
Más allá del resultado inmediato, lo que queda en discusión es el seguimiento que se le dará a esta operación en el marco de la política de seguridad del Gobierno nacional. En el Cesar, la presencia histórica del Clan del Golfo ha obligado a reforzar la coordinación entre Ejército, Policía y Fiscalía para atender tanto los hechos de violencia como las denuncias por extorsión y desplazamiento.
La ciudadanía del Cesar y de otras zonas donde opera esta subestructura permanece atenta a los anuncios oficiales sobre los resultados del operativo y a las medidas que se adopten para garantizar la seguridad en los municipios donde estas organizaciones armadas ejercen influencia.
