El Gobierno de Venezuela emitió este sábado un comunicado en el que declara su "consternación" ante la intención manifestada por el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, de asumir tareas de reconstrucción luego de los terremotos que sacudieron la zona fronteriza entre ambos países, según reportó la agencia Notimérica. Caracas considera que esa postura vulnera la soberanía venezolana.
La declaración venezolana se conoce en un contexto de tensión diplomática bilateral que se ha recrudecido por distintos motivos durante los últimos meses, entre ellos la presencia militar en la frontera, la lucha contra grupos armados irregulares y los flujos migratorios. La relación entre Bogotá y Caracas ha pasado por ciclos de apertura y ruptura desde 2019, cuando el gobierno colombiano reconoció al diputado Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, decisión revertida por la administración Petro en 2022.
Según la información divulgada por Notimérica, el pronunciamiento oficial del Gobierno venezolano fue transmitido por el canal del Estado y reproducido por medios internacionales. En el texto, las autoridades califican las declaraciones de De la Espriella como una "pretensión inaceptable" que busca politizar la ayuda humanitaria destinada a los afectados por los sismos.
Los terremotos a los que se refiere la controversia se produjeron en la frontera colombo-venezolana y dejaron daños materiales en viviendas, vías y centros de salud en municipios de ambos lados del límite. Organismos de socorro, incluyendo la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia y las autoridades de protección civil venezolanas, han coordinado la atención de emergencia en zonas como Norte de Santander y el estado Táchira.
Para los habitantes de la zona fronteriza, la cooperación entre los dos países resulta determinante en la fase de reconstrucción. Los sismos destruyeron cultivos, afectaron acueductos y obligaron a centenares de familias a desplazarse a refugios temporales. La presencia del Estado colombiano en la asistencia varía según el municipio y la capacidad institucional local.
La postura de Caracas llega en un momento en que la diplomacia regional intenta encausar mecanismos de cooperación ante desastres naturales. Tanto la Comunidad Andina como la OPS han ofrecido apoyo técnico a los gobiernos para articular la respuesta. Expertos en derecho internacional consultados en otras oportunidades han señalado que la asistencia transfronteriza en casos de desastre suele formalizarse mediante memorandos de entendimiento entre cancillerías.
En redes sociales, la Cancillería de Venezuela acompañó el comunicado con un mensaje en el que rechaza cualquier acción que denote "intencionalidad política" en la ayuda. El gobierno colombiano, por su parte, no había respondido oficialmente al cierre de esta nota, aunque fuentes oficiales citadas por Notimérica habían defendido que las declaraciones del presidente buscan acelerar la atención a los damnificados.
Queda por verse si el impasse diplomático escala o si los gobiernos optan por una vía de distensión. En anteriores crisis, ambos países han recurrido a la intermediación de gobiernos como los de Brasil o México, o a instancias multilaterales como la CELAC, para destrabar desencuentros. La primera prueba será la coordinación operativa en las próximas semanas, cuando se conozca el censo de daños y se definan los planes de reconstrucción en ambos lados de la frontera.
