Verónica Alcocer, esposa del saliente presidente Gustavo Petro y primera dama hasta el cierre de ese mandato, informó que saldrá de Colombia el mismo día en que está prevista la posesión del nuevo jefe de Estado, Abelardo de la Espriella. La información fue divulgada por Infobae y replicada en distintos portales de noticias.
Al hacer pública la decisión, Alcocer envió un mensaje en el que prometió regresar al país. La expresión “Volveré”, incluida en el anuncio, se convirtió en el eje de la comunicación y dejó abierta la expectativa sobre los motivos concretos del viaje y sobre su fecha de regreso.
La saliente primera dama aclaró que seguirá a disposición de la justicia frente a versiones que la vinculan con aparentes irregularidades registradas durante el Gobierno Petro. Con esa frase buscó diferenciarse de cualquier intención de eludir eventuales requerimientos de autoridades judiciales en Colombia.
El anuncio se produce en un momento de transición institucional. El país se prepara para el relevo en la Casa de Nariño y para la instalación del nuevo gabinete, en un contexto donde la opinión pública y distintos sectores políticos siguen de cerca los señalamientos sobre la gestión saliente.
La figura de primera dama en Colombia no tiene rango legal ni funciones ejecutivas propias, pero suele acompañar al presidente en actividades protocolarias y sociales. En el periodo que termina, Alcocer participó en eventos oficiales y lideró algunas agendas sociales, siempre bajo el foco del escrutinio ciudadano.
La salida del país de un exfuncionario o familiar cercano al Gobierno, en medio de investigaciones abiertas, suele disparar interrogantes sobre el alcance de las pesquisas y sobre la cooperación con los organismos de investigación. Por ahora no se conocen detalles oficiales sobre si existen procesos formales en curso en su contra.
El nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella asumirá el mando en un escenario marcado por la continuidad de varias investigaciones y por la expectativa sobre cómo se manejará la relación entre el Ejecutivo entrante y los expedientes que dejó la administración anterior.
En redes sociales y en portales de noticias el anuncio generó reacciones divididas. Sectores afines al Gobierno Petro defendieron la inocencia de Alcocer y criticaron lo que consideran una persecución política. Por otro lado, voces de oposición pidieron que la justicia actúe con celeridad y sin privilegios.
Por ahora, la primera dama saliente no ha detallado el destino ni la duración de su viaje. Queda pendiente si la justicia colombiana la cita formalmente a alguna diligencia en las próximas semanas y bajo qué condiciones se daría su eventual regreso al país.
La posesión de Abelardo de la Espriella está prevista para este 7 de agosto en Bogotá. El nuevo presidente recibirá un país con una agenda abierta en materia económica, de seguridad y de justicia, donde el manejo de los casos heredados será una de las primeras pruebas políticas de su administración.
