Desde Cali, el presidente Abelardo de la Espriella habló por teléfono con el vicepresidente luego de su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El propio vicepresidente hizo pública la llamada y destacó el gesto del jefe del Estado.
Según el reporte que el canciller José Manuel Restrepo entregó al presidente, la intervención colombiana fue recibida con buena receptividad entre los delegados internacionales presentes en la sesión. El balance diplomático fue, en palabras del alto funcionario, positivo para los intereses del país.
El vicepresidente compartió el registro de la llamada con medios de comunicación, en la que se escuchan palabras de reconocimiento por la manera como se expuso la posición nacional. "Mejor representado no pude estar", expresó el vicepresidente al referirse a la postura asumida frente al resto de los miembros del organismo multilateral.
La comunicación entre el presidente y su vicepresidente ocurrió en un contexto de expectativa sobre el tono y los mensajes que Colombia llevaría a la cita anual de la ONU, escenario donde tradicionalmente se debaten temas de paz, desarrollo, medio ambiente y derechos humanos, entre otros asuntos de la agenda global.
Restrepo, en su rol de ministro de Relaciones Exteriores, es el encargado de coordinar la política exterior del gobierno y de articular las intervenciones del país en los organismos internacionales. Su reporte al presidente es parte del seguimiento habitual que se hace a cada viaje oficial y a cada participación en escenarios multilaterales.
Para la ciudadanía, el episodio refleja el tipo de relación que el jefe del Estado mantiene con su equipo en el frente internacional y con su segundo al mando. Aunque se trata de un gesto protocolar, su difusión pública ofrece una señal sobre la cohesión del gabinete frente a los temas que Colombia defiende en el exterior.
El respaldo del presidente ocurrió en Cali, ciudad desde la que el mandatario ha sostenido varias de sus actividades oficiales en el último periodo. La elección del lugar para recibir el reporte no afecta el contenido diplomático, pero sí muestra el ritmo de trabajo del Ejecutivo, que sigue despachando desde distintas regiones del país.
Queda por verse cómo se traducen esas señales de apoyo en acciones concretas de política exterior y qué temas prioritarios retomará la Cancillería en los próximos meses, ahora con un guiño presidencial confirmado a la gestión del vicepresidente en la ONU.
